01/09/2026
A LOS CANDIDATOS AL SILLÓN REGIONAL DE ANCASH
POR: CÉSAR CÓRDOVA PONCE (*)
Existe la falsa creencia de que hablar de pesca para Consumo Humano Directo (CHD) en el mar ancashino se reduce solamente a pensar en la anchoveta. Si bien este sector vive sumido en el descontrol derivado de normas nacionales (Ej.: DS 017-2011-PRODUCE) que facilitan el desvío de esta especie hacia la producción ilegal de harina de pescado, esa fiscalización le corresponde estrictamente al Ministerio de la Producción (PRODUCE) y al Ejecutivo central. El Gobierno Regional de Áncash (GORE) no puede escudarse en la ineficiencia de Lima para cruzarse de brazos. Mirar solo la anchoveta es una ceguera estratégica: el GORE posee competencias directas sobre la regulación de la pesca artesanal y frente a nuestras costas existe un mar diversificado repleto de oportunidades que cualquier aspirante al sillón regional debería integrar en su plan de gobierno.
Y es que basta con visitar una mañana cualquiera el muelle de Chimbote para presenciar una escena que indigna y duele: la comercialización impune de especies marinas en tallas juveniles. El coco, la cabrilla, el bonito, el lenguado o la chita, por citar algunas especies, se rematan por montones y por kilos en ejemplares diminutos, violando abiertamente la normativa de tallas mínimas sin que ninguna autoridad intervenga y ante la mirada pasiva de la ciudadanía. No hay una percepción real de que se está destruyendo una de las despensas naturales más ricas, diversas y productivas de todo el planeta, y a plena luz del día.
Es una paradoja inadmisible que, mientras en los muelles se depreda el recurso y el pescado entero se remata en épocas de bonanza a escasos soles el kilo, en los lugares más recónditos de nuestra serranía ancashina la anemia y la desnutrición infantil sigan devorando el futuro de miles de niños. Construyamos un futuro mejor. Los recursos del canon minero no pueden seguir despilfarrándose en cemento fútil o en "monumentos a la papaya". Deben invertirse en infraestructura productiva que resuelva los problemas estructurales de la región.
Combatir la anemia y la desnutrición no requiere de discursos ni de insumos químicos importados, sino de la proteína natural disponible a pocos kilómetros, en nuestro rico mar. La clave pasa por construir una red logística pública que desarticule el monopolio de los comercializadores privados:
• Frigorífico Regional de Chimbote: Crear un gran complejo público de acopio congelado articulado con la infraestructura portuaria. Esta planta permitirá al Estado comprar directamente al pescador artesanal en épocas de abundancia a precio justo, asegurando stock permanente a bajo costo.
• Red de almacenes frigoríficos en la Sierra: Establecer este tipo de almacenes en puntos estratégicos del Callejón de Huaylas y Conchucos. Mediante el transporte en camiones isotérmicos, se abastece de forma continua a los mercados locales del interior, llegando a los lugares más alejados de nuestra serranía ancashina.
• Alimentación escolar e innovación regional: Con la materia prima conservada, el GORE puede abastecer comedores populares y garantizar desayunos y almuerzos escolares a base de pescado. Incluso, la inversión regional puede impulsar la extracción y refinación de aceite de pescado para elaborar cápsulas de Omega-3, distribuyéndolas como complemento nutricional gratuito en los centros de salud de la región.
Garantizar proteína marina en la dieta regional no es solo un programa alimentario; es una política de desarrollo humano integral:
• Nutrición desde la gestación y rendimiento escolar: El consumo regular de pescado y sus ácidos grasos esenciales (como el Omega-3) por parte de las madres gestantes y los niños en primera infancia es determinante para el desarrollo de la capacidad intelectual y neuronal. Acompañar la educación primaria con desayunos gratuitos a base de pescado eleva directamente la concentración, la productividad y el rendimiento académico de los escolares ancashinos.
• Doble dividendo: Salud y trabajo: Por adición, este circuito logístico genera una nueva fuente de empleo formal y descentralizado en toda la región: desde el procesamiento y mantenimiento de la cadena de frío, hasta el transporte isotérmico y la comercialización local en la sierra.
En uso de sus facultades sobre la flota artesanal, el próximo gobernador regional debe asumir una agenda de fiscalización técnica y de sensibilización social:
• Fin a la impunidad en los muelles: Fiscalizar de manera estricta el cumplimiento de las tallas mínimas (R.M. 209-2001-PE y sus actualizaciones) en los puntos de desembarque y mercados para especies costeras y demersales. Esto debe ir acompañado de un "Sello de Sostenibilidad Regional" para picanterías, restaurantes y comercios que respeten el ciclo biológico del recurso.
• Exigir insulado a bordo: Hacer cumplir la norma sanitaria (dos toneladas de pescado por una de hielo) para garantizar la trazabilidad y calidad desde el mar hasta la mesa.
• Vedas oportunas y respaldo al pescador: En alianza con el IMARPE, establecer vedas regionales dinámicas sobre distintas especies (chita, cabrilla, coco, cachema, pejerrey, etc.). Lejos de perjudicar al pescador, el Estado debe fortalecer las cooperativas artesanales y brindar un soporte socioeconómico o incentivo durante el cierre de temporada, garantizándole la compra directa de su pesca al reabrirse la temporada de captura del recurso.
Gobernar Áncash no es administrar la escasez, sino gestionar la abundancia con criterio técnico y sensibilidad social. Los candidatos a la presidencia regional deben entender que invertir el canon minero en infraestructura de frío, en la generación de empleo logístico y en la nutrición natural de madres e hijos resulta infinitamente más barato y digno que cualquier programa asistencialista de coyuntura. Pero esto exige también que la población abandone la indiferencia frente a la depredación de su propio mar. La riqueza está en nuestra privilegiada despensa natural; la solución, en la voluntad política de hacer valer las competencias regionales para combatir la desnutrición infantil y el desempleo, nutriendo, al mismo tiempo, la inteligencia de nuestras futuras generaciones.
(*) ABOGADO Y PERIODISTA