06/08/2026
🇧🇷ENCARCELAN A MUJER QUE M4TÓ A SU PERRO CON UN PICO EN BRASIL🐕
Una mujer fue encarcelada preventivamente en Brasil tras ser señalada de mat4r brut4lmente a su perro, Branquinho, golpeándolo repetidas veces con un pico en la parte trasera de su vivienda, ubicada en Porto Alegre, en el estado de Rio Grande do Sul.
La agresión quedó registrada por cámaras de seguridad instaladas en el inmueble. Aunque el ataque ocurrió en noviembre de 2025, las imágenes llegaron meses después a las autoridades ambientales y permitieron iniciar una investigación. El material mostraría a la mujer persiguiendo al perro y atacándolo directamente en la cabeza hasta causarle la muert3.
El caso adquirió una dimensión todavía más grave cuando la Policía Civil realizó un operativo en la propiedad y encontró a otros 35 animales: siete perros, un gato, tres caballos y 24 gallinas. De acuerdo con los informes del caso, vivían entre lodo, heces y o***a, sin acceso adecuado a agua limpia ni alimentación suficiente.
Algunos presentaban bajo peso y uno de los perros se encontraba en un estado severo de desnutrición. También fue localizado un animal encadenado con una sujeción tan corta que limitaba considerablemente sus movimientos. Todos fueron retirados del lugar para impedir que continuaran bajo el control de las personas investigadas.
La mujer fue detenida inicialmente por las condiciones en las que mantenía a los animales, pero obtuvo la libertad provisional durante una audiencia de custodia. Esta decisión provocó una fuerte indignación pública. Sin embargo, días después, el Ministerio Público presentó una nueva solicitud de prisión preventiva al considerar que no se trataba de un episodio aislado, sino de un posible patrón prolongado de violencia, abandono y negligencia.
Una segunda jueza aceptó la petición y ordenó nuevamente su captura. La mujer fue localizada en el municipio de Viamão y trasladada a prisión. La Justicia consideró que existían grabaciones, documentos de incautación, evaluaciones veterinarias y otros indicios que justificaban mantenerla detenida mientras avanzaba el proceso.
La investigación también involucró a su entonces pareja. Según la Policía Civil, existen indicios de que otros perros pudieron haber sido ahorcados o atacados con armas de aire comprimido. Mensajes y audios incorporados al expediente señalarían que el hombre amenazaba con matar a los animales y presionaba a la mujer para que se deshiciera de algunos de ellos. Ambos fueron denunciados formalmente por maltrato animal y deberán responder ante la Justicia.
El caso de Branquinho no puede reducirse únicamente al acto extremo que terminó con su vida. Detrás de esa muerte existía un espacio en el que decenas de animales eran mantenidos como pertenencias, herramientas o seres completamente subordinados a la voluntad humana. Las gallinas eran valoradas por su utilidad económica, mientras que los perros podían ser castigados o eliminados cuando interferían con esos intereses.
Esa lógica es profundamente especista: decide qué vidas merecen protección según lo que producen, obedecen o representan para las personas. Branquinho y los demás animales no eran objetos almacenados en un terreno ni propiedades que podían ser golpeadas, encadenadas o abandonadas. Eran individuos capaces de sentir miedo, hambre, dolor y desesperación.