04/11/2025
¿Qué distingue al rebelde de un loco? La dirección. Sin un destino claro, solo queda la sonrisa del Arcano Cero al borde del precipicio. Esta poesía no se escribe desde la calma; es la fuerza que forja la paz interna, un manifiesto para asumir la potencia necesaria en tiempos críticos. Italo Passano no solo escribe, sino que transita la dualidad más cruda: desde la suciedad del inframundo urbano hasta la belleza celestial que aún persiste. En cada verso, el poeta, un adulto fragmentado, se enfrenta a la realidad que lo diseñó para callar y asentir, un reflejo ineludible del declive social que nos formó.
El rebelde asciende. Se sienta en lo alto, no para evadir, sino para espectar la farándula de la farsa. Este es un camino reservado para quien desafía su propia verdad impuesta. La inocencia no es aquí una debilidad, sino la armadura más potente del poeta: conservar el niño interior, alentarlo sin descanso, a pesar de que el paso de los años intente asesinarlo. La experiencia golpea con fiereza, pero un valor irrefutable late en el ADN de esta obra: el Amor. Su poesía lleva una carga inmensa de fraternidad y luz solar generosa, testificando que vida y obra se funden en una autenticidad que es un lujo inestimable en los tiempos modernos.
En una era literaria dominada por el ego camuflado, donde el contenedor bonito sepulta el contenido profundo, esta obra irrumpe. El rebelde sentado en lo alto es un espejo, una invitación ineludible a la esperanza devuelta. Este libro es un faro para quien busca subir a lo alto y, finalmente, ver el in****no que le vendieron como paraíso. Es la confirmación de que el amor universal, esa ilusión hermosa y viciosa, lo justifica todo.
Reseña por:
Denevola Fish
Noviembre, 2025.