21/05/2026
Manuel Acosta Ojeda dejó una huella profunda e irrepetible en la música criolla peruana. Más que un compositor y cantor, fue un verdadero obrero de la música: un creador comprometido con el arte popular, con la memoria cultural del Perú y con la dignidad de quienes hacen música desde el esfuerzo cotidiano y el amor por sus raíces.
Maestro de escuela, periodista autodidacta, gestor cultural y defensor incansable de los derechos autorales, entendió la música no solo como expresión artística, sino también como una herramienta de conciencia, identidad y justicia. Investigó las raíces de la canción criolla, estudió sus formas tradicionales y aportó una mirada moderna y reflexiva que enriqueció profundamente el género.
Sus composiciones destacan por la sensibilidad poética y la profundidad humana de sus letras, donde conviven la melancolía, la esperanza y la reflexión sobre la vida y el tiempo. Cada interpretación suya transmitía autenticidad y sabiduría popular. Gracias a ello, su legado permanece vivo en nuevas generaciones de músicos y oyentes que reconocen en su obra una de las expresiones más nobles y valiosas de la cultura peruana.