14/03/2021
“Debemos aprender en la escuela de Cristo. Solo su justicia puede darnos derecho a las bendiciones del pacto de gracia. Durante mucho tiempo hemos anhelado y procurado obtener esas bendiciones, pero no las hemos recibido porque hemos fomentado la idea de que podríamos hacer algo para llegar a ser dignos de ellas. No hemos dejado de mirarnos a nosotros mismos, ni hemos creído que Jesús es nuestro Salvador viviente. No debemos creer que somos salvos por nuestra propia gracia y por nuestros méritos. La gracia de Cristo es nuestra única esperanza de salvación. El Señor promete a través de su profeta: ‘Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar’ (Isa. 55: 7). Debemos creer en la promesa en sí, y no aceptar un sentimiento como si
fuera fe. Cuando confiemos plenamente en Dios, cuando descansemos sobre los méritos de Jesús como el Salvador que perdona los pecados, recibiremos toda la ayuda que anhelamos” (FO 48-49).
Esta semana podremos ver más de esta gran verdad según se revela en los escritos del profeta Isaías.