03/02/2026
REFLEXIONES CREPUSCULARES
Las instituciones del Estado peruano han sido menguadas, desde diversos frentes, por los operadores a quienes se les encargo la custodia y la dirección al fortalecimiento de todas ellas. Sin embargo, para el infortunio del pueblo peruano aquellos ´responsables´ se han encargado de desmembrarlas, vejarlas y deslegitimizar la existencia de aquellas instituciones que forzosamente pretendían dar la imagen de una aparente vigencia de un Estado republicano sostenida en una estructura de separación de poderes y de organismos “autónomos” reconocidos en papel, porque este lo puede soportar.
La osadía mezquina de los que hoy detentan el poder político ha socavado la credibilidad y legitimidad de las instituciones que a un tiempo fueron inspiradas y creadas para que un Estado se desenvuelva y avance al compás de desarrollo de la sociedad en las líneas perpetuas de la democracia, en la vigencia y resguardo de los derechos de los hombres y mujeres, de los jóvenes y ancianos, de los abajo y los de arriba; en el respeto de la ley y, sobre todo, en la primacía de la voluntad de todos los hombres que sostenemos este patria.
Los casos de amplio espectro evidencian la decadencia de la situación política nacional, por ello, urge el planteamiento y la praxis de proyectos de transformación y superación de esta realidad desconcertante. La juventud tiene el deber revolucionario, nuevamente, de asumir el desafío de cambiar el hilo histórico del progreso de la sociedad peruano.