24/10/2025
🔴🏴 #𝗤𝗨𝗜𝗦𝗜𝗘𝗥𝗔 #𝗦𝗘𝗥 #𝗚𝗘𝗥𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗗𝗘 #𝗘𝗦𝗦𝗔𝗟𝗨𝗗
Esta semana acudí en varias oportunidades al hospital de ESSALUD. Fui por la manifestación de una dolencia que se agravó y que, irremediablemente, me obligó a atenderme. Ingresé por emergencia como todo el mundo lo hace. Pasé a "triaje" y luego al área de atención donde teníame que registrar para obtener la ansiada “cita con el medico”. Según el orden establecido, esperé mi turno, pero pasadas dos horas, ninguno de los enlistados para “cirugía” lograba su atención.
En ese ambiente de espera aburrida, se generalizó de pronto que el medico en realidad no estaba atendiendo, y que, por el contrario, aún no había llegado al hospital. A partir de ese momento la gente no aguantó más, y comenzó a expulsar todo su malestar contenido. Yo los entendí de inmediato, porque estaba atenazado por la misma circunstancia. Lo más trágico fue que los funcionarios encargados del control de ingreso a los consultorios, encubrían al médico ausente, argumentando que “estaba en sala en una compleja operación”. Pero, poco después se supo que todo era absolutamente falso pues que el medico en realidad se había faltado. Al verse, así descubiertos, de cuerpo entero, cambiaron ahí mismo su versión, argumentando que “pronto vendrá” y que todos “tenían que ser pacientes”.
Esa monumental justificación encendió la ira de los enfermos, ingresó como un relámpago a sus ojos. Al punto que comenzaron a surgir las maldiciones más puras, los adjetivos más explosivos. Es verdad que todo lo dicho se presentó como excesivo, pero varias de esas reacciones eran plenamente ciertas. Comprobé en los días posteriores que los médicos no siempre asisten ni cumplen sus horarios; muchos llegan tarde y otros se retiran antes del final. Varios otros, incluso, simplemente no atienden. Pero, aun así, todos aparecen registrados como si todo se hubiera cumplido. Y en ese péndulo interminable, los pacientes continúan como siempre parados o sentados, esperando, mientras, no muy lejos, los médicos sonríen desde sus casas o al fragor de extensos recreos, matizados con café, galletas y amenas conversaciones.
Ante esta realidad caótica, digo para mí, cómo quisiera ser gerente de ESSALUD, ¡que me importa que me odien!, pero desde el principio haría que los médicos cumplan sus horarios de trabajo, eliminaría sus extensos recreos y reduciría su gesto prepotente cada vez que se disponen a atender.
Quisiera ser gerente de ESSALUD, por varias razones, por ejemplo, para que la distribución de medicinas este a cargo de personas que realmente dominen computadora, y que los procesos sean más agiles y no como sus movimientos desganados y convalecientes cuando atienden. Si yo fuera director, de inmediato haría que el personal de seguridad no se crea pitbull de la puerta, les daría rostro humano y los formaría para actuar con empatía bajo criterios y reglamentos institucionales y no por su propio capricho.
En verdad, quisiera ser gerente de ESSALUD, aunque sea una semana, para que los médicos no acomoden ni tuerzan la atención para que los pacientes acudan a clínicas privadas. Si fuera director esto acabaría de inmediato. Pondría cámaras en cada ambiente y tomaría la valiente decisión de sancionar y luego destituir a quien utilice su cargo para beneficio personal.
Si yo fuera gerente de ESSALUD, no creo que lo haga peor que el actual. Porque, a pesar de tantos progresos médicos, tecnológicos y el deseo ferviente de muchos médicos por servir, esta institución sigue de mal en peor. En este momento esta institución no es ESSALUD sino ESMUERTE. Y lo más curioso es que, a pesar que las quejas invaden a diario y el librode reclamaciones no puede más, el personal cada día es más insensible y burocrático. Cada vez más gamonal, con los desdichados pacientes que acuden desesperados.
Por todo esto y mucho más, es que quisiera ser gerente de ESSALUD, no por ambición, sino para curar con humanidad.
Rojas
23.10.2025