11/05/2026
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
Esta frase no es solo una instrucción, sino una invitación a vivir con propósito. Cuando Jesus dice “id”, nos llama a salir de nuestra comodidad, de nuestros miedos y de nuestras excusas. Muchas veces esperamos sentirnos preparados, tener todas las respuestas o estar “perfectos” para hablar de Dios, pero el llamado no depende de nuestra perfección, sino de nuestra disposición.
“Predicad el evangelio” no significa únicamente hablar con palabras o dar un sermón. También significa anunciar con nuestra vida que el amor, la gracia y la esperanza de Dios son reales. Cada acto de bondad, cada palabra de aliento, cada gesto de perdón, puede ser una forma poderosa de predicar.