31/08/2026
Oración hoy 31 de agosto
Padre, gracias por no soltarme este mes
Padre amado, en el nombre de Jesús. Hoy quiero gritar, Señor, ¡gracias! Gracias porque agosto no pudo conmigo. Hubo días que me hicieron llorar, situaciones que me quitaron el sueño y momentos en los que no sabía cómo iba a seguir, pero aquí estoy. ¡Aquí estoy, Padre! Y si llegué hasta este último día, fue porque Tu mano me sostuvo. Gracias por cada vez que me levantaste, por cada peligro del que me libraste y por cada lágrima que viste cuando nadie más la vio. ¡Gracias, Señor, porque no me soltaste! Gracias porque cuando me faltaron las palabras, Tú entendiste hasta mis silencios. Gracias porque cuando mi corazón se sintió cansado, encontraste la manera de volver a llenarlo de esperanza. Y gracias porque hoy puedo mirar este mes a los ojos y decir: ¡Dios estuvo conmigo en cada momento!
Padre, se acaba agosto y mi corazón no quiere despedirlo sin reconocer todo lo que hiciste por mí. Gracias por las veces que pensé que no iba a poder y pude. Gracias por las puertas que se abrieron, por las que no se abrieron y por aquellas cosas que todavía estoy esperando. ¡Gracias incluso por las pruebas, Señor!, porque en ellas aprendí que mi fuerza no estaba en mí, estaba en Ti. Mañana comienza septiembre y el año sigue corriendo, pero yo no quiero correr detrás del miedo ni de las preocupaciones. Quiero entrar a septiembre con la alegría de una mujer que sabe que tiene un Padre que nunca la abandona. Quiero entrar con la frente en alto, porque sé que hasta aquí no llegué sola. Quiero mirar todo lo que viví y descubrir que detrás de cada día difícil había una enseñanza y detrás de cada bendición estaba Tu amor. ¡Qué hermoso es saber que todavía tengo camino por recorrer y que no voy a recorrerlo sola!
Y ahora, Padre celestial, te entrego septiembre. ¡Tómalo, Señor, porque yo quiero que Tú vayas delante de mí! Bendice mi casa, mi familia, mis proyectos y cada paso que voy a dar. Sorpréndeme con Tu bondad, dame fuerzas nuevas y enséñame a disfrutar cada día que todavía me regalas de este año. Tu Palabra dice: “Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” — Salmo 118:24. Si vienen pruebas, estaré contigo. Si vienen bendiciones, levantaré mis manos para agradecerte. Y si algo tarda, seguiré confiando. Hoy cierro agosto sonriendo, llorando de alegría y diciéndote desde lo más profundo de mi alma: ¡gracias, Padre, gracias por no soltarme! En el nombre de Jesús. Amén.
Amada hermana, si Dios también te sostuvo durante este mes, escribe:
“Padre, gracias por no soltarme este mes.”