21/08/2022
Sí, los goles de Cristiano Ronaldo. Sí, la calidad de Karim Benzema. Sí, las carreras de Gareth Bale. Sí, los pases de Luka Modric. Y sí, la inteligencia de Toni Kroos. Pero la mejor etapa del Real Madrid en la época moderna no habría sido posible sin Casemiro. El equilibrio, el músculo, el sacrificio, la entrega, las coberturas y la disposición para meter la pierna cuando sus compañeros necesitaban apoyo. ¿Lionel Messi? ¿Neymar? ¿Kylian Mbappé? ¿Robert Lewandowski? ¿Luis Suárez? ¿Zlatan Ibrahimovic? No importaba quién fuera el rival, este señor jamás le sacó la vuelta a nadie. Siempre entregó absolutamente todo por el escudo. Siempre puso la gloria colectiva por encima del reconocimiento individual. Y siempre dejó claro cómo se tiene que defender la camiseta del club más grande del mundo. Hoy el madridismo no está despidiendo a cualquier jugador. Hoy el madridismo le está diciendo adiós a un histórico. Hoy terminó la era de una leyenda que nunca será olvidada. ERES ETERNO, CASEMIRO.