12/07/2026
Me perdí en un momento perfecto junto a mí misma.
Era algo con lo que había soñado durante mucho tiempo. Durante años pensé que, si escapaba del lugar donde había vivido toda mi vida, mi ciudad natal, también podría escapar de todo aquello que me hacía vibrar bajo: la tristeza, la melancolía, la decepción y tantas otras emociones que llevaba dentro.
Creía que alejándome encontraría la libertad. Que, por fin, sería feliz.
Pero un día, en el capítulo 3 de un libro que me gusta mucho leí algo que cambió por completo mi forma de ver las cosas: si un alma no está en paz, no importa en qué parte del mundo se encuentre, nunca lo estará.
Entonces entendí que el verdadero cambio no era cambiar de ciudad, sino cambiar por dentro. Comprendí que no puedo controlar mi al rededor, lo único que realmente puedo controlar es cómo decido vivir
Y con todos esos pensamientos llegué a Río de Janeiro. Al Museo del Mañana. Me pareció curioso que un lugar que habla del futuro me hiciera entender tanto mi presente.
Pensé en lo afortunada que era. Agradecí por estar ahí, por tener la oportunidad de conocer un rincón tan hermoso del mundo y, sobre todo, por haber aprendido a disfrutar el presente. Porque durante mucho tiempo viví esperando que mi felicidad estuviera en otro lugar, cuando en realidad empezaba dentro de mí.
La vida también se trata de eso: de volver con recuerdos para uno mismo y con pequeños regalos para quienes siempre han estado ahí.
Después salí a contemplar el mar. Tranquilo, inmenso, sereno. Por un momento, todo hizo sentido.
Y, como en todo viaje, también hubo pequeños detalles que ahora me hacen sonreír. Decidí comprar un montón de Havaianas para mi familia y terminé cargando todas las bolsas durante gran parte del recorrido. Entre el calor de Río y el peso de los regalos, acabé con la espalda adolorida y completamente agotada.
Pero, curiosamente, ese peso nunca se sintió como una carga porque llevaba conmigo un poco de Río para las personas que amo.
Regresé con la espalda cansada, sí. Pero con el corazón mucho más ligero.