11/08/2026
((🔴)) ‼️🚨 A solo dos meses de las elecciones regionales y 2026, decenas de alcaldes buscan evadir la ley que prohíbe la reelección inmediata mediante un polémico mecanismo político. Según los registros analizados, 135 burgomaestres en ejercicio se inscribieron inicialmente como candidatos a primer regidor, de los cuales al menos 62 ya pasaron a liderar sus respectivas nóminas tras la calculada renuncia del postulante original. Esta maniobra funciona en cuatro pasos: el alcalde inscribe a un familiar o aliado de confianza como titular, quien luego dimite aduciendo motivos personales para cederle su lugar automáticamente por sucesión electoral.
Esta cuestionada estrategia ha evidenciado un patrón recurrente donde se utilizan directamente los lazos de consanguinidad para asegurar el control de la candidatura. Por ejemplo, en distritos limeños como El Agustino y San Juan de Lurigancho, los alcaldes Richard Soria y Jesús Maldonado pasaron a encabezar las listas luego de que sus respectivos familiares dieran un paso al costado. A nivel nacional, las agrupaciones que registran la mayor cantidad de estos casos son Somos Perú con 27, Alianza para el Progreso con 21 y Renovación Popular con 18 incidentes, partido con el cual postula el exalcalde de Lima Metropolitana, Rafael López Aliaga.
Especialistas en derecho electoral advierten que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se encuentra atado de manos para frenar estas renuncias, ya que anular las listas completas vulneraría el principio de legalidad. Sin embargo, el aspecto más crítico de esta maniobra recae en la nula fiscalización del financiamiento de las campañas políticas. Debido a una modificación legal del año 2024, los candidatos a regidores quedaron exonerados de rendir cuentas sobre sus gastos ante la ONPE, permitiendo a los burgomaestres iniciar su propaganda sin transparentar el origen ni los montos reales del dinero invertido.