02/08/2026
⚓ El BAP Paita (AMP-157) es un ejemplo del desarrollo de la industria naval peruana y de las capacidades multipropósito de la Marina de Guerra del Perú.
Conoce más sobre su construcción, características y el impacto de este importante proyecto desarrollado en los astilleros de SIMA Perú.
Un buque multipropósito de más de diez mil millas náuticas de autonomía. Capacidad para transportar vehículos blindados, lanchas de desembarco LCU y helicópteros. Sistemas autónomos de potabilización de agua. Un hospital limitado a bordo para respuesta ante desastres naturales. Y todo construido íntegramente en los astilleros de SIMA en el Callao.
Vamos al recorrido industrial completo.
El BAP Paita, con matrícula AMP-157, es la segunda unidad de la clase Makassar en servicio de la Marina de Guerra del Perú. Su construcción arrancó formalmente en 2017 en los astilleros de los Servicios Industriales de la Marina en el Callao, se ejecutó bajo asistencia técnica del astillero surcoreano Daesun Shipbuilding & Engineering, se botó al agua en diciembre de 2022, y quedó oficialmente incorporado a la Fuerza de Superficie de la Marina de Guerra durante una ceremonia celebrada en el Muelle Marginal de la Base Naval del Callao.
Y aquí conviene detenerse en la ficha operativa.
El BAP Paita es un buque tipo Landing Platform Dock una plataforma anfibia que puede desembarcar tropas, vehículos y suministros directamente sobre una costa hostil o desprovista de instalaciones portuarias adecuadas. Su misión principal se centra en operaciones anfibias, comando de flota, apoyo tras desastres naturales, asistencia humanitaria, asistencia hospitalaria limitada, interdicción de ilícitos en el dominio marítimo peruano, transporte de materiales y personal, búsqueda y rescate, y control de tráfico marítimo. Es multipropósito en el sentido literal de la palabra.
Detrás del casco hay un dato industrial notable.
El programa completo que suma también al buque gemelo BAP Pisco AMP-156 incorporado a la Marina peruana en 2018 se ejecutó con una inversión total aproximada de ciento cuarenta millones de dólares. Ambos buques han sido íntegramente construidos en el Callao con transferencia de tecnología y formación de mano de obra industrial peruana especializada en construcción naval de plataformas anfibias complejas. Es continuidad industrial nacional que muy pocos países latinoamericanos pueden sostener con astillero propio.
Estos son los datos rara vez dimensionados en su conjunto.
Diez mil millas náuticas de autonomía operativa. Un dique interior para embarcaciones de desembarco tipo LCU. Cubierta de vuelo para helicópteros. Un hospital de campaña con capacidad hospitalaria limitada. Sistemas autónomos de agua potable. Y toda la plataforma construida por trabajadores peruanos en un astillero peruano. La madrina del bautizo del buque fue Martha Grau Umlauff, bisnieta del héroe naval peruano Miguel Grau Seminario. Continuidad simbólica que enlaza el pasado glorioso de la Marina de Guerra con el presente industrial soberano.
Y todo empieza en el Callao.