16/12/2025
LA OBRA DEL CENTRO DE SALUD DE PACHAS CONTINÚA PARALIZADA Y EN EL ABANDONO, SITUACIÓN QUE RECAE EN LA RESPONSABILIDAD DEL GOBERNADOR REGIONAL ANTONIO PULGAR Y DE SU HOMBRE DE CONFIANZA, JOEL PRIMO ISIDRO,
CIUDADANO DE PACHAS QUE HOY POSTULA CON EL PARTIDO PERÚ PRIMERO, ALINEADO POLÍTICAMENTE CON EL GRUPO DE LOS PULGAR.
: Un Pueblo Abandonado por la Indiferencia de sus Autoridades, La obra del Centro de Salud, paralizada y olvidada por el Gobernador Antonio Pulgar.
Los habitantes de Pachas, distrito de la provincia de Dos de Mayo, siguen esperando lo que ya deberían haber tenido un Centro de Salud digno, que les brinde atención médica de calidad. Sin embargo, la obra, valorizada en 22 millones de soles, permanece abandonada, deteriorándose con el paso del tiempo, mientras el sufrimiento de la población crece.
El responsable de esta tragedia es el Gobernador Regional, Antonio Pulgar Lucas, y su hombre de confianza, Joel Primo Isidro, ambos ligados a la negligencia y falta de acción que ha sumido a Pachas en el olvido. Mientras el pueblo pide auxilio, las autoridades se muestran indiferentes, como si la vida de los pobladores no tuviera valor.
Cada día que pasa, el deterioro de la obra es más evidente, pero la gestión de Pulgar prefiere ignorar la urgencia de la situación. La salud no espera, pero para él parece ser solo una promesa rota, mientras disfruta de una Navidad tranquila en su hogar, sin conciencia de lo que está viviendo un pueblo entero.
La ineficiencia del gobierno regional se refleja no solo en la falta de ejecución de recursos, sino también en el abandono de la salud pública. Un Centro de Salud que podría haber salvado vidas se convierte en un monumento al fracaso y la indiferencia de unos pocos que ocupan cargos públicos.
¿Cómo puede ser posible que las autoridades no respeten el derecho más básico de los ciudadanos? Pachas sigue esperando lo que le corresponde por derecho: una atención médica digna y una gestión responsable que no ponga en riesgo la salud de su gente. La promesa está rota, y el pueblo de Pachas sigue en la espera de algo que parece nunca llegar.