11/04/2026
🕊️ A cinco años de tu partida, mamá
Hoy se cumplen cinco años desde que partiste, y aunque el tiempo ha avanzado, el amor y la ausencia siguen intactos en mi corazón. Dicen que el dolor se va, pero no es cierto… se aprende a vivir con él. Se transforma, se vuelve más silencioso, pero siempre está ahí, recordándome cuánto te amo y cuánto significaste en mi vida y la de todos que te amamos.
Fuiste una mujer fuerte, independiente, valiente. Nos criaste sola, a mí y a mis dos hermanos, enseñándonos a ser personas de bien, a salir adelante, a no depender de nadie. Nos diste todo lo que estuvo a tu alcance, y aún más: nos diste amor, valores, sabiduría y ejemplo. Fuiste una madre naturista, protectora, siempre pendiente de nuestra salud, cuidándonos con tus manos, con tus remedios, con tu cariño.
Nunca voy a olvidar cómo nos llamabas con tanto amor. A mí, tu pequeña Lulú, fui tu primer amor. A mis hermanos les decías tus príncipes. En esos pequeños detalles vivía tu inmenso amor por nosotros.
Estos cinco años no han sido fáciles. El primer año fue el más duro… el segundo, el tercero, el cuarto… y ahora el quinto. Ninguno ha sido sencillo, porque tu ausencia pesa. Porque no poder abrazarte, besarte o escucharte duele profundamente. Pero también aprendí que el amor de una madre no desaparece: se queda, nos acompaña, nos guía.
Me duele saber que no me alcanzó el tiempo para darte todo lo que merecías, para decirte todo lo que sentía, para devolverte un poco de todo lo que me diste. Pero me queda la tranquilidad de que, mientras estuviste conmigo, te di todo mi amor, mi tiempo, mi compañía. Y eso lo guardaré siempre en mi corazón.
Cuando nació mi hijita Killari, vi en tus ojos un amor inmenso. La amaste tanto… tanto, que hasta sentí celos, pero eran celos llenos de felicidad. Me duele que no hayas podido conocer a mi segunda hija, tu nieta Klayre, y a tu nieta Danae, hija de Jhoao… pero sé que desde donde estás los cuidas, los bendices y los amas también.
Hoy no es solo un día de tristeza. Hoy es un día para honrarte, para reconocerte, para agradecerte. Para recordarle al mundo, a tus amigas que te quisieron tanto, que fuiste una mujer extraordinaria, una madre incomparable, un ser lleno de luz.
Ahora entiendo que el amor que tuviste a tú mamá y a tus hermanas fue inmenso. Te fuiste acompañándolas, pensando en ellas hasta el último momento de tu vida. Y aunque me duela profundamente recordar tu última mirada… esas lágrimas que recorrían tus mejillas en silencio, sin poder hablar… nunca olvidaré cómo me mirabas, como si me dijeras: “No desmayes, mamá estará contigo siempre. Mamá te ama. Yo estaré ahí, aunque no me veas”.
Esa última mirada, esa lágrima, vive en mí para siempre.
Hubo un tiempo en que me enojé con Dios, no entendía por qué te habías ido. Me costó… me costó mucho aceptar tu partida, y aún hoy me duele tu ausencia. Pero también he aprendido a confiar: sé que Dios tiene un propósito, que sus tiempos son perfectos, y que cada uno de nosotros tiene un momento para llegar y otro para partir. Confío en su guía, aunque duela.
Y agradezco a todas las personas que te amaron tanto, porque sé que dejaste huella en muchos corazones.
Mamá, siempre te vamos a recordar.
Siempre vas a vivir en nosotros.
❤️ Te amo, mamita… mi Rosita hermosa 👩🏻🦱
16/06/1969 10/04/2021