01/08/2026
. Destapan negligencia en instalación de transformadores que costaron a Enosa más de 1.5 millones de dólares
Un peligro para la seguridad pública se cierne sobre las calles y avenidas de la región Piura, tras la sistemática colocación defectuosa de transformadores de energía eléctrica gestionados por la Empresa Regional de Servicio Público de Electricidad Electronoroeste S.A.
El contundente y detallado Informe de Control Concurrente N°020-2026-OCI/4047-SCC, fechado el 22 de julio de 2026, ha sacado a la luz pública una cadena de negligencias operativas en la ejecución de la licitación corporativa de Fonafe por un valor superior al millón y medio de dólares americanos.
Los hallazgos revelan que equipos de alto voltaje operan actualmente sin anclaje de fijación, con cables de puesta a tierra literalmente cercenados y montados sobre estructuras de concreto agrietadas, todo ello bajo el paraguas de una persistente omisión de controles por parte de las autoridades de la empresa distribuidora.
El trasfondo económico de este problema se remonta al proceso de compra corporativa impulsado por el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado para dotar de transformadores trifásicos a las distribuidoras eléctricas.
En dicho concurso resultó adjudicataria la firma Construcciones Electromecánicas Delcrosa S.A., por un monto exacto de un 1 millón 509 mil 930 dólares. Sin embargo, las inspecciones de campo efectuadas por la comisión auditora entre abril y julio de 2026 demuestran que el desembolso de estos cuantiosos recursos públicos no ha garantizado un servicio seguro ni de calidad, sino que ha derivado en la colocación irresponsable de equipos que vulneran abiertamente la Ley de Concesiones Eléctricas y el Código Nacional de Electricidad.
Un peligro latente
Entre los hallazgos más alarmantes expuestos en el documento de control figura el caso detectado en la Unidad Operativa de Paita. Justo al frente de la Institución Educativa Nuestra Señora de las Mercedes, en el A.H. Marko Jara, se instaló un transformador de 50 KVA sobre una subestación monoposte, el cual carece de anclaje a su losa de soporte.
Por si fuera poco, la estructura no posee bloques de protección contra impactos vehiculares, dejando un equipo de alta tensión absolutamente inestable y expuesto a un eventual choque automovilístico a escasos metros de donde transitan a diario cientos de escolares y docentes.
Esta situación de peligro se replica de manera dramática en la ciudad de Piura. Frente al populoso Mercado San José, un punto de masiva concentración comercial, la subestación monoposte número E101145 sostiene un transformador de 160 KVA que no posee fijación mecánica a su estructura de concreto.
La inspección constató además que dicho equipo carece de una puesta a tierra y cuenta únicamente con un pozo de media tensión, eliminando las defensas electromagnéticas ante eventuales descargas.
Un escenario similar se descubrió en la urbanización Piura, en el jirón Luis Agurto, donde otro transformador del mismo tonelaje opera sin pernos de anclaje y con la ausencia total de pozos de puesta a tierra de media y baja tensión.
Postes al borde del colapso
La fiscalización efectuada en la provincia de Paita dejó al descubierto un descuido técnico. En la subestación biposte E160005, que alberga un potente transformador de 250 KVA, los auditores constataron que el conductor de puesta a tierra se encontraba cortado en su extremo inferior, anulando de raíz la protección eléctrica del sistema.
En otra subestación de la misma localidad, el equipo se apoya flojo sobre rieles metálicos sin ningún tipo de sujeción ni barreras de contención vehicular, contraviniendo todas las directrices de seguridad vigentes.
La provincia de Sechura presenta un panorama similar. En el sector Parachique, la subestación biposte E170975 sostiene un transformador sobre una estructura gravemente deteriorada, donde la comisión verificó la existencia de fisuras estructurales en sus ocho ménsulas de concreto y en sus dos medias losas, sumado a una severa presencia de óxido en el tablero de distribución, el pastoral y los rieles de soporte.
En esa misma jurisdicción, en el centro poblado Becará del distrito de Vice, se ubicó un transformador sin conexión a tierra y con el tablero metálico de distribución completamente desprovisto de puertas, dejando los componentes energizados a la intemperie frente a las lluvias, el polvo y el ingreso de agentes externos.
En la Unidad Operativa de Talara se halló además un equipo de 160 KVA en una subestación de fin de línea expuesta a colisiones y sin retenida para asegurar su estabilidad mecánica.
Riesgos frecuentes para la población
El análisis de los antecedentes documentales revela que las anomalías detectadas no constituyen hechos aislados. En informes de control previos de los años 2024 y 2025, el organismo auditor ya había notificado formalmente a la alta dirección de Enosa sobre deficiencias graves en el almacenamiento de los transformadores y fallas en la supervisión de los trabajos en campo.
A pesar de estas advertencias oficiales, los registros del ente regulador confirman que la empresa no adoptó las medidas correctivas ni preventivas oportunas, permitiendo que la contratista continúe ejecutando instalaciones defectuosas que vulneran el marco legal de concesiones eléctricas.
Esta indolencia operativa representa una clara vulneración a los procedimientos estipulados por Osinergmin y al Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo con Electricidad.
Los ciudadanos piuranos exigen el deslinde inmediato de responsabilidades administrativas y penales sobre los funcionarios que permitieron que una inversión millonaria se transforme en un peligroso monumento a la negligencia pública.