11/09/2026
🔵Maricruz Zeta se recicla en Renovación Popular y ahora es asesora de Alejandro Muñante
No sacó ni para el aguadito en su candidatura por Fuerza Popular y, tras su derrota política en el Bajo Piura, la excongresista fujimorista Maricruz Zeta Chunga encontró una nueva ubicación en el Congreso de la República: ahora es asesora del senador de Renovación Popular, Alejandro Muñante.
El movimiento político no deja de llamar la atención. Zeta Chunga llegó al Parlamento como representante de Fuerza Popular, pero hoy aparece trabajando junto a una organización política distinta, en un claro ejemplo de cómo algunos personajes encuentran una segunda oportunidad dentro del aparato político pese a los resultados obtenidos en las urnas.
Durante sus discursos de campaña, la exparlamentaria hablaba de trabajar por el bienestar de los sectores más necesitados y de defender los intereses de los ciudadanos. Sin embargo, su actual posición vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿se trata de meritocracia o de reciclaje político?
El caso genera todavía más cuestionamientos si se toma en cuenta su hoja de vida. De acuerdo con la información biográfica disponible, Zeta Chunga cursó estudios de Administración en la Universidad San Pedro de Chimbote, pero no concluyó la carrera.
La pregunta, entonces, resulta inevitable: ¿qué criterios se utilizaron para su designación como asesora y qué experiencia profesional específica sustenta su incorporación al despacho parlamentario?
Mientras tanto, en Piura también circulan versiones sobre sus nuevos movimientos políticos. Se señala que Zeta Chunga viene conversando con personas de su entorno y promoviendo la alternativa de Reynaldo Hilbck para el Gobierno Regional de Piura.
De confirmarse y consolidarse estos movimientos, la excongresista estaría pasando de defender una camiseta política a trabajar para otra, mientras mantiene activa su influencia en el escenario electoral piurano.
Para sus críticos, no sería más que un nuevo caso de reciclaje político: cuando las urnas no acompañan, siempre queda la posibilidad de conseguir un espacio dentro del poder.
La ciudadanía tiene derecho a conocer bajo qué criterios se designan estos cargos de confianza. Si se habla de meritocracia, los funcionarios y asesores deben demostrar con claridad qué capacidades, experiencia y preparación justifican ocupar una posición financiada con recursos públicos.
La política cambia de camiseta, pero la pregunta permanece: ¿mérito o reciclaje