07/09/2026
La caída de Los Pulpos: Hallan caleta secreta y detienen a más participantes de crimen
La captura de ‘Jhonsson Pulpo’ Cruz Torres en Bolivia destapó la guerra por el oro ilegal que desangra a Trujillo. El hallazgo de uniformes tácticos, la caleta subterránea y las nuevas detenciones de sus lugartenientes revelan la magnitud de una organización criminal que, desde hace tres décadas, ha extendido sus tentáculos por el norte del país y más allá de las fronteras.
Jhonsson Cruz Torres ha dormido en la fría carceleta de la Dirección Contra el Terrorismo en el Cercado de Lima después de su captura en Bolivia gracias a un trabajo coordinado del nuevo Equipo Especial FBI-PNP. No volverá a Trujillo como se había rumoreado. Se quedará preso de por vida, lo más probable, en la Base Naval del Callao. Pero antes de que eso ocurra tendrá que declarar sobre su participación en los hechos de sangre que enlutaron Trujillo el fin de semana pasado. Interceptaciones telefónicas, verificación de teléfonos celulares y otros elementos más conducen a ‘Jhonsson Pulpo’ como el autor intelectual del as*****to de cuatro personas y posterior secuestro del comerciante de oro Jenss Lara.
Jhonsson Cruz, de 30 años, hasta el lunes era el cabecilla de Los Pulpos, una organización criminal que sembró zozobra en toda la región y logró extender su poder hasta Chile. Es hijo de Jhon Smith Cruz Arce, quien, junto a su hermano Miller Cruz Arce, fundó en Trujillo una pandilla en 1996 que, casi tres décadas después, fue heredada y fortalecida por el recién capturado.
A diferencia de la primera generación de Los Pulpos, Jhonsson —desde los 17 años— supo imponerse sobre el resto de bandas trujillanas. Su cuna fue el distrito de El Porvenir en el barrio Cruz Blanca.
Precisamente, el ataque del pasado fin de semana responde a una guerra por el control de la seguridad y resguardo de los cargamentos de oro ilegal que bajan de Pataz hacia las plantas de procesamiento en la costa norte. Comerciantes con Registros de Formalización Minera (Reinfo) contratan a Los Pulpos o a su ahora banda rival, La Jauría, para que su inversión llegue sin problemas, como lo reveló el último martes Perú21. El secuestro de Lara se explica bajo este contexto. Los rubros en los que operan Los Pulpos abarcan la extorsión, sicariato, secuestro y seguridad privada.
La caleta y nuevos detenidos
Mucha desinformación corrió durante la semana en redes sociales, medios de comunicación y entre supuestos líderes de opinión. Todo esto mientras los equipos de criminalística de la Policía y los peritos del Ministerio Público trabajaban en el análisis de pruebas, la recuperación de evidencia y el hallazgo de la caleta donde iba a ser sometido Jenss Lara mientras se negociaba su liberación.
La caleta subterránea de dos metros cuadrados, hallada en Trujillo, tiene una puerta de acero con clave de seguridad, como si fuera la de una caja fuerte. Pero ese solo ha sido uno de todos los elementos recabados en la pesquisa.
El 30 de agosto de 2026, a las 9:04 de la mañana, los agentes ingresaron a los sembríos de caña de azúcar. Sobre la superficie terrosa apareció la primera evidencia: un pantalón de faena negro, talla M, marca Forz Táctil. En el bolsillo delantero izquierdo se halló un porta-CIP con la inscripción “Suboficial 3ra.” y un DNI, perteneciente al comerciante minero secuestrado Jenss Lara. Junto a la prenda se encontraron un correaje táctico con portaarma de lona, portagrilletes y grilletes de seguridad marca Maxarmy, modelo M100, además de una correa de faena negra. Todo fue registrado en fotografías y videos.
A pocos metros, los investigadores hallaron un chaleco táctico negro de la “Corporación Ampi Pérez Equipos Tácticos”, con dos marbetes en la parte frontal: “F. Guerrero R. Suboficial 3ra. 2024” y “Policía”. En la parte posterior, la inscripción “Policía Grecco”. A 11 metros del borde de los sembríos apareció también un casco táctico negro y, más adelante, un camisaco de faena marca Jithad Táctico, talla M. El terreno se convirtió en un escenario de uniformes y accesorios militares dispersos, como si los responsables hubieran abandonado apresuradamente el equipamiento usado para el feroz crimen.
El 31 de agosto, la Divincri Trujillo ejecutó un operativo que terminó con la detención de cinco presuntos implicados en el plagio de Lara: Franck Jhunior Quezada Cruz, alias ‘Ñato’; César Iván García Rivera, ‘Bolacho’ (conductor de la camioneta blanca); Ángel Fabricio Bocanegra Linares, ‘Folo’, y Julio Zavaleta Quezada, ‘Juliacho’. Todos fueron acusados de participar en el delito contra la libertad.
El 2 de septiembre, los agentes ubicaron un vehículo Suzuki de placa T3X-310 en un inmueble de la urbanización Torres Araujo en Trujillo. El auto había sido usado también en el secuestro como avanzada de la famosa camioneta blanca. En flagrancia, se detuvo a Juan Manuel Bocanegra Enríquez (23) y a Roy Stiven Bocanegra Marreros (22), conductor del carro negro.
Al día siguiente, 3 de septiembre, la Policía capturó en el distrito de Parcoy, en Pataz, a Roy Peter Bocanegra Aguilar, señalado como el responsable logístico; trasladaba armas y uniformes en el mismo vehículo Suzuki. Ese mismo día, a las 11:20 de la mañana, agentes de la Dirincri hallaron tres celulares Samsung incinerados cerca del canal de irrigación del fundo San Pedro. Los aparatos destruidos habrían sido utilizados por los delincuentes para coordinar el secuestro.
IRRECUPERABLES
Entre los nuevos capturados está José Miguel Cerrepe Dávila, alias ‘Ares’, apenas de 18 años. Su historial delictivo revelaba una carrera temprana en la violencia. Había sido detenido el 27 de agosto último por lesiones y, apenas un día antes, por violencia contra la mujer y grupos vulnerables. No era su primera infracción; en marzo de 2023 ya había sido intervenido por robo, receptación y tenencia ilegal de armas de fuego. La reincidencia muestra el perfil de un joven que, pese a su corta edad, se había convertido en pieza activa dentro de la maquinaria criminal que operaba en Trujillo.
Otro nombre clave es el de Roy Bocanegra, alias ‘Gorgojo’, de 42 años. Su prontuario incluía una intervención por lesiones en octubre de 2017 y una sentencia en septiembre de 2021 por tenencia ilegal de armas de fuego. Según la investigación, ‘Gorgojo’ cumplió, la noche del secuestro y matanza, funciones logísticas; trasladó armas y uniformes en el vehículo Suzuki de placa T3X-310, el mismo que fue hallado en la urbanización Torres Araujo.
Por la tarde de ayer, el general Víctor Revoredo dijo que Los Pulpos aún están en vía de desarticulación. “Todavía falta. Falta capturar a Miller. Falta recapturar a Jhon Smith Cruz Arce. Falta sacar de circulación totalmente a Milton Cruz Arce y a algunos rezagos de jóvenes que han sido captados por esta banda criminal”, declaró en Radio Programas del Perú.
Fuente: Perú21