11/08/2026
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SOLICITAN RECONOCIMIENTO PÓSTUMO AL MAESTRO VÍCTOR ACERO SÁNCHEZ POR SU INVALORABLE APORTE A LA MÚSICA POMABAMBINA.
Pomabamba busca reconocer la trayectoria de uno de sus más importantes cultores de la música y defensor de la identidad cultural de la provincia.
En Pomabamba se plantea la necesidad de otorgar un reconocimiento póstumo al maestro Víctor Acero Sánchez, destacado músico, compositor, formador de generaciones de artistas y permanente promotor de las tradiciones pomabambinas, cuya trayectoria dejó una profunda huella en la cultura musical de esta provincia ancashina.
Nacido el 29 de octubre de 1916 en la ciudad de Pomabamba, Víctor Acero Sánchez fue el penúltimo de ocho hermanos. Desde muy temprana edad tuvo que afrontar la pérdida de su madre, doña María Encarnación Sánchez Martínez, quien falleció cuando él apenas tenía dos años. Su hermana mayor, Domitila, asumió entonces el rol materno y acompañó sus primeros años de vida.
DESDE NIÑO, UN TALENTO EXTRAORDINARIO
A los nueve años, bajo la tutela del maestro Francisco Obregón, “Don Pancho”, Víctor Acero Sánchez ya demostraba extraordinarias condiciones para la música, destacando como ejecutante de pistón o trompeta. Siendo aún niño, alternó con músicos reconocidos de la época, entre ellos Germán Diestra y su primo hermano Andrés Acero Sánchez.
Uno de los momentos que marcó su temprana carrera fue la interpretación del tema “El Concurso”, compuesto por Francisco Obregón para una presentación en Huaraz, donde el joven músico recibió elogios por su calidad interpretativa.
Tras el fallecimiento de su padre, don Manuel Natividad Acero Moreno, emigró a Lima en busca de mejores oportunidades. Para solventar sus estudios trabajó en el taller de zapatería del señor Villanueva, también de origen pomabambino, quien además le brindó alojamiento.
Posteriormente estudió en el Colegio Salesiano y luego ingresó al Conservatorio Nacional de Música, donde se formó profesionalmente y llegó a egresar como especialista en piano. Durante esta etapa cultivó amistad con destacados músicos, entre ellos el reconocido maestro Jorge Huirse Reyes, autor de “Valsero del Titicaca”, con quien mantuvo una estrecha amistad hasta el final de sus días.
18 AÑOS EN LA GLORIOSA BANDA REPUBLICANA
Su talento lo llevó a concursar e ingresar a la Gloriosa Banda Republicana del Perú, banda oficial del Estado, donde permaneció durante 18 años como ejecutante de clarón.
Durante su permanencia tuvo la oportunidad de compartir experiencias con destacados músicos y autoridades de la institución, entre ellos el teniente coronel Ferdinando Andolfo Sannicandro, de origen italiano y director de la Banda Sinfónica de la Guardia Republicana del Perú, de quien llegó a ser asistente personal.
A pesar de desarrollar gran parte de su carrera en Lima, Víctor Acero Sánchez nunca olvidó sus raíces. Frecuentaba el denominado “Consulado Pomabambino”, una bodega y picantería de la familia Domínguez ubicada en el jirón Casma, en el Rímac, lugar de encuentro de numerosos paisanos.
En este espacio surgieron diversas composiciones vinculadas a Pomabamba, entre ellas “Agüita Clara de Curayacu”, inicialmente conocida como “Agüita de Curahuanca”, además de “Los Baños de Pomabamba”, “Centenario” y otras piezas musicales. Víctor Acero Sánchez participó en los arreglos musicales de estos temas, que posteriormente fueron difundidos por la recordada Nila Villanueva Carranza, “Estrellita de Pomabamba”.
REGRESO A SU TIERRA Y FORMACIÓN DE NUEVAS GENERACIONES
Luego de contraer matrimonio con doña María Eugenia Tarazona Buiza y formar una familia, su estado de salud hizo necesario su retiro de la Guardia Republicana. Fue entonces cuando retornó a su tierra natal.
En 1960, comenzó a trabajar como maestro de música en las provincias de Piscobamba y Sicsibamba, donde dejó sus primeras enseñanzas y formó a sus primeros discípulos.
Hacia 1962 convocó a jóvenes interesados en aprender música y les impartió sus conocimientos sin costo alguno. Muchos de aquellos jóvenes terminaron integrando la Banda de Músicos de Pomabamba, iniciándose así una importante etapa de formación musical que continuaría durante décadas.
Su hijo Jacxel Acero Tarazona siguió también sus pasos y desarrolló una destacada carrera musical, llegando a integrar la Guardia Republicana del Perú y posteriormente la Orquesta Sinfónica de la Policía Nacional del Perú, donde llegó a desempeñarse como solista y asumir posteriormente la jefatura y mando.
UN MÚSICO COMPROMETIDO CON LA IDENTIDAD POMABAMBINA
Víctor Acero Sánchez no fue solamente intérprete y maestro. También fue compositor y defensor de las costumbres y tradiciones de su pueblo.
Su espíritu de colaboración lo llevó a participar en retretas, actividades cívicas, fiestas patronales y diversas celebraciones, muchas veces sin recibir remuneración. La marcha militar “Escuadra Peruana” se convirtió en una de sus piezas características para iniciar actividades religiosas y cívicas.
Uno de sus aportes más importantes fue la composición dedicada a las Anacas de Pomabamba, buscando preservar y fortalecer la identidad propia de esta manifestación cultural. En la década de 1970, la banda de músicos realizó una grabación en casete titulada “Retreta a mi Tierra”, que incluyó composiciones inéditas de su autoría y otros temas netamente pomabambinos.
La producción se realizó a pedido de Nell Ponte Gamarra, recordado locutor y animador de eventos de Radio Agricultura, alcanzando una importante aceptación entre el público.
También destacó por su dominio de diversos instrumentos musicales, especialmente el saxofón, que lo acompañó durante casi tres décadas. En Navidad, interpretaba el clarinete para acompañar a los Pastorcillos del Niño Ayacuchano y del Niño de Belén, respetando siempre la esencia y originalidad de estas expresiones tradicionales.
UNA OBRA MUSICAL QUE PERMANECE
A lo largo de su vida, el maestro Acero Sánchez compuso marchas fúnebres, marchas regulares, valses y chuscadas, obras que hoy forman parte de la memoria musical de Pomabamba.
Entre sus composiciones destacan:
• “El Inmortal Patriota” – Marcha fúnebre.
• “Bajo la Sombra del Ciprés” – Marcha fúnebre.
• “Adiós” – Marcha fúnebre.
• “A la Juventud Pomabambina” – Vals.
• “Anacas de Pomabamba”.
• “Linda Chirapita” – Chuscada.
• “Balbina” – Chuscada.
• “Escorzonera, Hierba del Campo” – Chuscada.
Asimismo, existen otras composiciones inéditas que permanecen en proceso de transcripción y restauración, debido al deterioro sufrido por los documentos originales a causa del paso del tiempo y factores climatológicos.
SUS DISCÍPULOS, EL LEGADO VIVO
El legado del maestro Víctor Acero Sánchez continúa vigente a través de sus discípulos, muchos de los cuales desarrollaron carreras musicales y llevaron sus enseñanzas a diferentes escenarios del país.
Entre ellos se menciona a Tito Tarazona e hijos, integrantes de la banda “Flor Andina”; Jhony López Durand, maestro de música; los hermanos Ordaya; Rolando Egusquiza, de la Monumental de Huaraz; los hermanos Mori Valerio; los hermanos Raúl y Óscar Obregón; Fidel Álvarez; Óscar Cabello; los hermanos Mauro y Santiago Vidal; y su hijo Jacxel Acero Tarazona, entre otros.
La familia también destaca el trabajo de quienes, siguiendo las enseñanzas de su maestro, continúan difundiendo la identidad pomabambina a través de la música, como es el caso de Tito Tarazona e hijos, quienes han contribuido a la difusión del chimaychi con banda.
SU ÚLTIMO VIAJE A LA ETERNIDAD
Víctor Acero Sánchez falleció en Lima el 9 de noviembre de 1997, a los 81 años. Sus restos recibieron un homenaje póstumo de sus excompañeros de la Guardia Republicana, familiares y amigos, con la presencia del maestro Efigenio Lázaro García, exdirector de la Banda Republicana, y la Banda Armonía Anguy.
Posteriormente, sus restos fueron trasladados a su tierra natal, Pomabamba, acompañados por una caravana de vehículos desde Lima. En su ciudad de origen recibió los honores póstumos de la Policía Nacional y finalmente fue sepultado en el Cementerio General de Pomabamba.
PIDEN QUE SU TRAYECTORIA SEA RECONOCIDA
A casi tres décadas de su partida, familiares y personas vinculadas a la cultura consideran que la trayectoria del maestro Víctor Acero Sánchez merece ser reconocida oficialmente por su contribución a la música, la educación artística y la preservación de las tradiciones pomabambinas.
La solicitud busca que las autoridades correspondientes valoren su legado y adopten las acciones necesarias para preservar, documentar y difundir su obra musical, especialmente aquellas composiciones que forman parte de la identidad cultural de Pomabamba.
El propósito, según sus familiares, no es únicamente rendir homenaje a su memoria, sino también evitar que su obra y sus enseñanzas se pierdan con el paso de los años.
“El fin principal es no distorsionar la verdad”, señala la reseña biográfica respaldada por los hermanos Acero Tarazona, quienes consideran fundamental recuperar la historia y trayectoria de quien dedicó gran parte de su vida a enseñar, componer y defender la identidad musical de su tierra.
Reconocer a Víctor Acero Sánchez sería, en ese sentido, reconocer también a una generación de músicos que hicieron de la música una forma de mantener viva la memoria, las costumbres y el sentimiento de ser pomabambino. Hermandad De Taurijanos Unidos Pomabamba te llevamos en el Corazón.