23/08/2026
((🔴)) Atalaya merece respeto y un debate político con conocimiento de la realidad regional
Las recientes expresiones de Koshi Shinanya Ainbo, activista vinculada políticamente a la candidatura de Sandro Acosta al Gobierno Regional de Ucayali por Somos Perú, han generado preocupación y malestar entre ciudadanos de la provincia de Atalaya.
El comentario en el que se califica a Atalaya como una “chacra” y se cuestiona la capacidad de Pacho Mendoza para gobernar la región, bajo el argumento de que anteriormente habría administrado solamente una “chacra”, ha sido interpretado por diversos ciudadanos como una expresión que desconoce la realidad, la dimensión y la importancia de Atalaya dentro de Ucayali.
Más allá de las posiciones partidarias, el debate electoral debería caracterizarse por el respeto a las provincias, sus autoridades y, sobre todo, a sus ciudadanos. Atalaya no es una “chacra”: es una provincia con una población diversa, una importante extensión territorial, comunidades indígenas, actividades económicas propias y enormes desafíos en materia de infraestructura, salud, educación, conectividad y desarrollo.
También es legítimo que los electores cuestionen la experiencia y capacidad de quienes aspiran a gobernar la región. Pero esas evaluaciones deberían hacerse sobre la base de propuestas, resultados de gestión y trayectoria pública, y no mediante calificativos que puedan menospreciar a una provincia entera.
En ese sentido, la pregunta que viene circulando entre algunos ciudadanos de Atalaya podría plantearse de manera más política que personal: si se cuestiona la experiencia de quienes han gobernado una provincia, ¿cuál es la experiencia concreta de gestión pública de quienes hoy buscan conducir los destinos de Ucayali?
El electorado tiene derecho a conocer la trayectoria, los resultados y las propuestas de cada candidato. También tiene derecho a exigir que quienes participan en política conozcan la realidad de las provincias que pretenden representar.
La campaña electoral debe servir para debatir qué Ucayali queremos construir, no para establecer qué provincia merece o no merece respeto.
Atalaya merece ser escuchada, respetada y tomada en cuenta en el futuro de Ucayali.