04/06/2026
El pasado martes 2 de junio, en la extensa mesa de diálogo entre el comité de huelga estudiantil y las autoridades universitarias —rector y vicerrectores— se puso sobre la mesa un tema candente: la permanencia de dos decanos en la máxima casa de estudios. Se trata de Jaime Pastor (hermano del vicerrector académico Julio Pastor), decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de Jorge Aniano, decano de la Facultad de Derecho.
Los pedidos de cese se desarrollan de manera distinta. En el caso de Pastor, su gestión está marcada por denuncias de abuso de poder, encubrimiento de acoso sexual, tráfico de notas y otras irregularidades que los estudiantes han denunciado públicamente, llenando los pasillos de la universidad con carteles de repudio. La situación parece insostenible y el propio rector Edgardo Braul ya aceptó su salida, luego de que se revelara que Pastor habría prometido desaprobar en todos sus cursos a quienes participaran en la huelga, usando las notas como venganza politica.
En contraste, la Facultad de Derecho vive un escenario diferente. El todavía decano Jorge Aniano, quien quedó en segundo lugar detrás de Braul en las elecciones rectorales de 2021 y se consolidó como líder de la oposición, ha redoblado esfuerzos para mantener el respaldo estudiantil. A diferencia de Pastor, Aniano conserva un vínculo estrecho con los alumnos y convocó a una concentración para revertir la presión en su contra. Su estrategia refleja la inteligencia política de quien, sin duda, es un peso pesado y ya se perfila como candidato en las próximas elecciones al rectorado.