13/09/2026
🛑 MÁS DE S/. 500 MILLONES DE SOLES DE LA MUNICIPALIDAD DE PUENTE PIEDRA ESTA EN JUEGO, ¿AMOR AL DISTRITO O PURO INTERES?
Esa es la colosal cifra que el Estado peruano ha transferido a la Municipalidad de Puente Piedra producto de la inversión pública y los impuestos de todos los ciudadanos. Sin embargo, al observar la realidad del distrito, la pregunta es inevitable y dolorosa: ¿Dónde está ese dinero? Frente a esta abismal inyección de recursos económicos, la respuesta de la actual gestión es un insulto a la razón: obras de impacto inexistentes, ineficiencia crónica en el gasto y una infraestructura urbana en el abandono.
Y falta actualizar el (Presupuesto Institucional Modificado). El PIM está vivo y cambia constantemente a lo largo del año, donde se vera la VERDADERA realidad presupuestal.
Ante este evidente fracaso administrativo, la desfachatez política ha alcanzado su punto más crítico, el actual alcalde, Rennán Espinoza Rosales, prepara su próxima jugada para no soltar el control de la municipalidad: un burdo enroque familiar.
Ahora pretende coronar a su hijo, como el nuevo alcalde, mientras él mismo se asegura inmunidad y poder desde el puesto de regidor. No buscan administrar una ciudad; buscan perpetuar una dinastía política para seguir disponiendo del millonario presupuesto del distrito.
El historial de esta hegemonía corporativa —con tres gestiones del padre y una del hijo— es indefendible. La prueba más irrefutable de su negligencia con la inversión pública del Estado es el mal llamado "Hospital Municipal", una promesa electoral convertida en un elefante blanco inconcluso. Actualmente sumida en litigios. Esta obra ha dejado a la población sin la protección de salud que se les prometió.
En su lugar, el millonario presupuesto de Puente Piedra parece manejarse bajo una suerte de blindaje endogámico. Hoy, la estrategia proselitista se reduce al «pan y circo»: espectáculos con agrupaciones cotizadas y obras superficiales para maquillar su profunda incapacidad de gestión.
Distraer a la juventud con festejos masivos mientras se oculta la ineficiente ejecución de cientos de millones de soles no es solo una irresponsabilidad fiscal; es un asalto directo a la dignidad y al futuro del vecino de Puente Piedra.