17/08/2026
Gobierno anuncia subsidio al combustible para transportistas ante fuerte alza de precios.
Medida temporal busca reducir el impacto del incremento del diésel y contener los efectos sobre el transporte y la economía de las familias.
El Gobierno peruano anunció un subsidio focalizado al combustible para los transportistas, como respuesta al fuerte incremento de los precios de los combustibles y al impacto que esta situación viene generando en el transporte y en la economía de los hogares.
La presidenta Keiko Fujimori informó que la medida tendrá una vigencia inicial de tres meses y contempla un apoyo de entre 15% y 20%, dependiendo de las condiciones del mercado. El beneficio estará dirigido principalmente a transportistas de carga y pasajeros, además de mototaxistas y operadores de transporte fluvial.
¿Quiénes recibirán el beneficio?
El subsidio está diseñado para atender a los sectores del transporte más afectados por el aumento del precio del diésel. De acuerdo con la información oficial, el mecanismo será aplicado a nivel nacional y busca evitar que el incremento de los costos de operación termine trasladándose completamente a los usuarios mediante mayores tarifas y precios de los productos.
En el caso de los transportistas de carga y pasajeros, el Gobierno anunció un apoyo que, según la información difundida posteriormente, contempla S/ 4 por galón durante tres meses para determinados beneficiarios.
En Lima y Callao, el cálculo del apoyo tendrá características diferenciadas vinculadas al recorrido de las unidades.
Una respuesta al aumento internacional del petróleo
El Ejecutivo explicó que el incremento de los precios está relacionado con el comportamiento internacional del petróleo y sus efectos sobre el mercado nacional. La situación ha elevado los costos de operación de camiones, buses, mototaxis y embarcaciones, generando preocupación entre los transportistas.
El anuncio se produjo además en medio de protestas y bloqueos de carreteras protagonizados por transportistas, especialmente en regiones de la Amazonía, donde el costo de los combustibles tiene un impacto particularmente fuerte.