04/06/2026
Almarea -uno de los proyectos más emblemáticos de Casacor 2026- recoge la memoria de los balnearios más clásicos del Perú, como Ancón y Santa María, reinterpretando la arquitectura moderna que marcó estas costas. “Se inspira en esa tradición de líneas puras, volúmenes claros y una relación honesta con el paisaje, donde la forma no compite con el entorno, sino que lo acompaña”, dicen los arquitectos Eduardo Cabezas, Karen Lazarte y Carlos Mateo.
Desde lo arquitectónico, el proyecto se define a partir de una composición de planos y pliegues que construyen una lectura contemporánea de lo moderno. Así, la vivienda se organiza en tres grandes momentos: un espacio social interior abierto y fluido, una zona íntima contenida para el descanso, y una gran terraza que articula la vida exterior, donde la piscina y el horizonte se convierten en extensión del habitar.
Uno de los gestos más relevantes del proyecto es el uso de teatinas, reinterpretadas como dispositivos contemporáneos que introducen luz cenital, generan contrastes volumétricos en los techos y permiten la ventilación cruzada.
De acuerdo con los diseñadores, la materialidad responde a una búsqueda de honestidad: superficies claras, texturas naturales y una paleta contenida que refleja la luz del entorno y permite que el paisaje sea protagonista. Cada elemento ha sido pensado para envejecer con dignidad, acompañando el paso del tiempo sin perder vigencia. Uno de ellos, la conchuela, discurre en Almarea con naturalidad, no solo como cubresuelo exterior sino también como elemento decorativo en el dormitorio.
Fotos:
Conchuela:
Paisajismo:
Escultura decorativa Ala de Ángel: