25/09/2025
CUIDAR EL MAR. Los bosques de kelp o de quelpos, las praderas de macroalgas que saturan de vida los océanos del planeta y que, en la península de San Fernando, especialmente, se agrupan para formar impresionantes “maternidades”, por llamarlas de alguna manera, donde se agolpan para depositar sus huevos infinidad de peces, crustáceos y otros invertebrados, son imprescindibles para sustentar la vida tal como la conocemos en el mar peruano. Tal vez la presencia de estos oasis subacuáticos sean el origen -o la causa- de la tantas veces comentada riqueza marítima nuestra (expresión que, por cierto cada día, cobra el sentido de un espejismo). En la siguiente nota Stefano Cárdenas, investigador del Grupo Viajeros, presenta el trabajo de Bruno Cevallos, joven científico peruano cuyos estudios en la Reserva Nacional San Fernando vienen aportando datos muy importantes sobre las poblaciones de una de las especies más extraídas por los recolectores formales, informales e ilegales de macroalgas que actúan en nuestro litoral alentados por un boom comercial que ha puesto en jaque a un elemento fundamental de la cadena trófica del mar peruano. Stefano toca un tema de honda preocupación para nosotros: la salud de nuestro océano depende de cómo administremos la extracción de estos recursos. Investigadores muy destacados como Yuri Ho**er lo vienen manifestando desde hace mucho; es necesario, por ello, estar muy atentos a este tema, no es un asunto menor, para nada. Vamos a volver en estos días con más información al respecto.
Los bosques de kelp o de quelpos, las praderas de macroalgas que saturan de vida los océanos del planeta y que, en la península de San Fernando, especialmente, se agrupan para formar impresionantes “maternidades”, por llamarlas de alguna manera, donde se agolpan para depositar sus huevos infin...