06/07/2026
UEFA se pronuncia sobre el caso Balogun.
La decisión de ayer de suspender por un periodo de prueba de un año la suspensión automática de un partido tras la expulsión roja al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja.
El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que son la base para una competencia justa, honesta y transparente. A veces las reglas son interpretables. En este caso, no. Una suspensión mínima automática de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere que se aplique la decisión de un organismo competente. Es un principio incorporado en el reglamento, que no puede estar sujeto a excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde varios otros jugadores han estado en la misma situación y han cumplido su suspensión regularmente.
Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego está en juego y la credibilidad de una competición se ve socavada. Igualmente, esta decisión crea un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competencia.
El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un deporte hermoso y se confía en su confianza porque se juega en todas partes con las mismas reglas. Un torneo nunca es un torneo completamente independiente y, si el torneo en cuestión es la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas en el juego en su conjunto.
Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable. Es lo que ha manifestado la maxima autoridad del futbol Europeo...