31/07/2026
No había luces, sonidos ni accesorios. Solo una niña con una imaginación inmensa, capaz de convertir esta cocinita hecha de cartón en el mejor restaurante del mundo.
Hoy, al ver este video, entiendo que la felicidad de un niño no siempre está en lo que tiene, sino en la libertad de imaginar, crear y jugar.
Y aunque tiempo después pude regalarle la cocinita que tanto soñaba para ella, esta pequeña cocinita siempre tendrá un lugar especial en mi corazón. ❤️
Porque los recuerdos más valiosos casi nunca vienen envueltos para regalo.