15/09/2026
El 15 de septiembre de 1948 se fundó la Escuela de Detectives, una institución que marcó un paso importante en la profesionalización de la investigación policial en el Perú. Allí se formarían generaciones de agentes especializados en esclarecer delitos, identificar responsables y reunir evidencias para ponerlas a disposición de la justicia.
La historia de la Policía de Investigaciones del Perú (PIP) tenía antecedentes que se remontaban a las primeras décadas del siglo XX. Su labor se fue orientando especialmente hacia la investigación criminal, la identificación y el trabajo técnico relacionado con la persecución del delito.
La creación de una escuela especializada permitió fortalecer esa tarea.
A diferencia de otras funciones policiales vinculadas principalmente al patrullaje y mantenimiento del orden público, el detective necesitaba aprender a reconstruir lo ocurrido después de un delito: observar una escena, buscar indicios, realizar interrogatorios, identificar personas y seguir pistas hasta establecer responsabilidades.
Por ello, la formación fue incorporando conocimientos relacionados con criminología, investigación criminal, identificación y criminalística, disciplinas que fueron adquiriendo cada vez mayor importancia dentro de la institución.
Con los años, la PIP desarrolló unidades especializadas y fortaleció sus recursos técnicos. Los laboratorios de criminalística se convirtieron en un apoyo fundamental para analizar evidencias y aplicar procedimientos científicos a las investigaciones.
La figura del detective llegó así a ocupar un lugar particular dentro de la historia policial peruana. Muchos de sus integrantes participaron en investigaciones de homicidios, robos, secuestros, estafas, narcotráfico y otros delitos que marcaron diferentes épocas del país.
La PIP también desarrolló una identidad institucional propia, con grados, escuelas, especialidades y tradiciones que todavía son recordadas por quienes pertenecieron a sus filas.
Esa historia independiente terminó en 1988, cuando una reforma unificó a las entonces fuerzas policiales del país y dio origen a la actual Policía Nacional del Perú (PNP). La Policía de Investigaciones dejó de existir como institución separada, pero buena parte de su experiencia y especialización en investigación criminal pasó a formar parte de la nueva organización.
Por eso, recordar aquel 15 de septiembre de 1948 es también recordar una etapa importante de la historia policial peruana: la formación profesional de aquellos detectives de la antigua PIP que hicieron de la investigación y la criminalística el centro de su trabajo.