11/05/2026
LA PLANTA DE OXÍGENO QUE FUE UNA RESPUESTA OPORTUNA… Y EL RETORNO DE QUIENES TRABAJARON POR TUMBES
En plena crisis sanitaria, cuando Tumbes vivía horas de angustia y desesperación, y cada familia luchaba por conseguir un balón de oxígeno para salvar la vida de los suyos, se destinaron más de 4 millones de soles para instalar una planta generadora, como medida urgente y necesaria. Fue una decisión valiente y responsable, tomada para responder ante una emergencia que nunca antes habíamos vivido. Y aunque la obra tuvo dificultades y ajustes, propios de la premura y la complejidad del momento, representó el esfuerzo real y decidido de las autoridades de entonces para no abandonar a la región en su momento más crítico.
Pero el destino y la política jugaron una carta inesperada. Lamentablemente, la llegada de esta planta se produjo justo cuando el gobernador titular, el Ing. Wilmer Dios Benites, se encontraba inmerso en un proceso judicial por un concepto adicional de obra de apenas 11 mil soles, una cifra mínima frente a la magnitud de la gestión. Más tarde, el Poder Judicial de Tumbes dictó sentencia: 4 años de pena privativa de libertad, en un fallo que para muchos fue arbitrario, abusivo y desproporcionado. Todo hace pensar que no se trató de justicia, sino de una clara persecución política para sacarlo del camino. Y así ocurrió: fue separado del cargo y reemplazado por el vicegobernador José Alemán Infante, quien quedó a cargo de terminar la instalación y ponerla en marcha. Contrario a lo que maliciosamente se dice, Wilmer Dios ya no estaba al mando cuando se definió el funcionamiento final de esa obra.
Hoy, Wilmer Dios regresa al escenario político, mirando hacia las elecciones del 2026, ahora representando a una nueva agrupación política. Cambia de camiseta, sí, pero no cambia su trayectoria ni su compromiso. Sus seguidores recuerdan bien: durante su gestión se pusieron en marcha decenas de proyectos que hoy son realidad, y lo que algunos llaman “atraso”, no es culpa de su trabajo, sino el peso de problemas estructurales que la región arrastra hace décadas y la falta de presupuesto que siempre limita a Tumbes. No fue falta de voluntad, fue falta de recursos y apoyo del gobierno central.
Le acusan de haber jugado con la salud de la gente… ¡Qué injusticia tan grande! La realidad es que tomó decisiones difíciles, en momentos donde nadie tenía respuestas claras, donde todo era nuevo y difícil para todo el país, no solo para nuestra región. Hoy Tumbes sigue avanzando en salud, construyendo y mejorando infraestructuras, pero estas obras no se hacen de la noche a la mañana; son procesos lentos que requieren tiempo, pase quien pase en el gobierno.
Que quienes ya gobernaron quieran volver, no es repetir errores, es ofrecer la experiencia, la madurez y el conocimiento que solo se gesta trabajando de frente al pueblo. Cambiar de agrupación no es esconderse, es renovarse, sumar nuevas fuerzas y demostrar que quien conoce Tumbes, quien ha trabajado por Tumbes, es quien merece volver para terminar lo que empezó.