26/09/2026
¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐬𝐚𝐠𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐦𝐢𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐮𝐧𝐢́𝐚 𝐚𝐥 𝐩𝐞𝐫𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐯𝐢𝐚𝐣𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐦𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐧𝐝𝐢𝐧𝐨❓
En el antiguo Perú, el perro (Canis familiaris o allqo) no solo fue un leal compañero doméstico, sino un ser sagrado dotado de la capacidad mística de ver lo invisible y transitar entre el mundo de los vivos (Kay Pacha) y el de los mu***os (Ukhu Pacha) (Farrington, 2013; Steele, 2004). En la cosmovisión prehispánica, el fallecimiento no marcaba un fin definitivo, sino el inicio del arriesgado viaje del alma (ánima o camaquen) hacia Upaymarca ("la tierra del silencio") o Uma Pacha, el reino habitado por los ancestros (Cornejo et al., 2012; Steele, 2004; Waisbard & Waisbard, 1965).
Para alcanzar este destino final, el espíritu del difunto debía superar temibles obstáculos, entre ellos cruzar el agitado Río de Sangre (Yawar Mayu o Puka Mayu) o atravesar el frágil "Puente de Cabellos" (Achachaca) (Steele, 2004; Waisbard & Waisbard, 1965). Es aquí donde emergía la figura del perro como psicopompo o guía espiritual: se creía que los perros de pelaje negro o marrón nadaban sobre las aguas turbulentas llevando a las almas sobre sus lomos, en sus orejas o hocico para cruzarlas a salvo hacia el paraíso ancestral (Steele, 2004; Waisbard & Waisbard, 1965). El cronista del siglo XVII Padre Arriaga registró que en diversas regiones andinas se criaban y cuidaban perros negros con la única e importante misión de servir como guías funerarios (Cornejo et al., 2012; Steele, 2004).
Esta profunda fe quedó grabada en el registro arqueológico. En el santuario de Pachacamac, arqueólogos han descubierto decenas de momias de perros mummificados naturalmente con su pelaje (marrón oscuro y amarillento), algunos atados con correas o enfardelados en telas de algodón, depositados amorosamente como acompañantes e inflexibles guardianes al lado de las tumbas de los peregrinos (Cornejo et al., 2012; Pozzi-Escot et al., 2012; Uhle citado en Cornejo et al., 2012). De igual manera, la tradición oral andina transmitió la mítica historia de Alqollacta ("El Pueblo de los Perros"), donde las almas de quienes maltrataron a un perro en vida sufrían severos castigos, mientras que aquellos que los trataron con gratitud y bondad recibían el pasaje seguro hacia la eternidad (Gose citado en Steele, 2004; Steele, 2004).
𝐑𝐞𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬:
-Cornejo, I., Pozzi-Escot, D., Bernuy, K., Angulo, E., & Tokuda, L. M. (2012). Hallazgos de Canis familiaris en el santuario de Pachacamac, Lima, Perú. Revista Haucaypata, (5), 34–52.
-Farrington, I. S. (2013). Cusco: Urbanism and Archaeology in the Inka World. University Press of Florida.
-Pozzi-Escot, D., Cornejo, I., Angulo, E., & Bernuy, K. (2012). Estudio preliminar de los hallazgos de Canis familiaris en la Pirámide con Rampa N° 7, Santuario de Pachacamac, Perú. Revista del Museo de Antropología de Córdoba, 5, 33–52.
-Steele, P. R. (2004). Handbook of Inca Mythology. ABC-CLIO.
-Waisbard, S., & Waisbard, R. (1965). Masks, mummies, and magicians: A voyage of exploration in Peru (P. Russell, Trad.). Oliver & Boyd.