16/08/2026
|𝐒𝐨𝐲 𝐥𝐚 𝐯𝐚𝐜𝐚 𝐥𝐨𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐘𝐮𝐫𝐢𝐦𝐚𝐠𝐮𝐚𝐬. ¡𝐐𝐮𝐞́ 𝐥𝐨𝐜𝐮𝐫𝐚❗
Una enfermedad contagiosa: me loquean y los loqueo.
Todos me siguen: desde niños a ancianos, pasando por adolescentes, jóvenes y adultos… Todos más locos que unas cabras.
¡Fiesta total!
Mis vecinos (y cómplices), cada año, me esperan ansiosos en la plaza de armas.
Y yo, cada vez más loca, orgullosa de ser el plato fuerte de las fiestas.
No compito con nadie
Y menos con la Patrona Virgen de las Nieves.
A ella mis respetos y mis honores.
Sin ella no tendría yo razón de existir.
Le debo, pues, la vida.
¡Viva nuestra Patrona yurimagüína!
Eso sí: sin mí la fiesta no sería tan fiesta.
Gracias a mí la gente se ríe, canta, corre, grita… ¡Todo un jolgorio!
Gracias a mi locura se transforma todo un pueblo.
Prometo que seguiré loca hasta la muerte, pues esa es la razón de mi existir.
¡Soy todo un personaje! ¿Para qué negarlo?
Si alguien dijera lo contrario, es porque está ciego.
¿Saben una cosa?
Jamás quiero volver a estar cuerda (si alguna vez lo he estado…)
Ser cuerda sería ser una vaca normal, corriente, como las demás vacas del establo o las que pacen en el prado…
Y yo no quiero ser como ellas: aburridas, domesticadas, humilladas…
¡Jamás!
Le he tomado tanto gusto a mi locura que es parte de mi existencia.
¡Y quiero vivir!
Quiero que Yurimaguas siga siendo todos los años un hervidero de gente que me aclama y vitorea…
Quiero que mi ciudad desborde de alegría sana agarrándome del rabo o queriendo sujetarme por uno de mis cuernos…
¡No me van a parar!
¡Palabra!
Seguiré tan loca como siempre. Y cada vez más.
El pueblo necesita de mí, de mis locuras…
Y yo necesito de mi gente. Mutuamente nos alocamos más y hacemos de la fiesta un recinto donde las rencillas se diluyen al calor de la fraternidad, donde las envidias y los chismes se derriten y dan paso al abrazo y el apretón de manos…
¡Ojalá nos volvamos todos más locos y entonemos el himno de lo que –a veces—parece algo imposible: el himno de la hermandad!
¡Y cuanto más locos mejor!
Empezando por el alcalde del pueblo.
Me encanta ser patrimonio de todos: la gente y sus autoridades.
¡Fuera los envidiosos, los avinagrados, los amargados y aguafiestas!
La fiesta es para todos.
La vaca loca es patrimonio popular.
¿Saben una cosa?
Nuestra locura es inofensiva.
No hace daño a nadie.
Al contrario, hace florecer los abrazos donde había soledad, todo un pueblo se carcajea ante mis saltos y cabriolas, toda una ciudad respira al unísono aires de una ansiada reconciliación…
¿Para qué seguir tan cuerdos que nos queramos tan mal?
Prefiero seguir siendo una vaca extremadamente loca con tal de seguir sembrando, año tras año, semillas de esperanza para mi pueblo.
Ya ven, mis cómplices queridos, que vamos por buen camino.
Hay locuras que sanan, divierten, nos devuelven la alegría de vivir, oxigenan los pulmones atrofiados, prenden luces donde había oscuridad…
¡Viva nuestra fiesta de Yurimaguas!
¡Viva nuestra excelsa Patrona la Virgen de las Nieves!
¡Viva yooooooooooo!
Tal es mi locura que desearía que este mensaje llegue a todos mis “cómplices” de Yurimaguas y alrededores.
De mi puño y letra: Firmado: LA VACA LOCA DE YURIMAGUAS.
¡Hasta el año que viene!
Autor:
P. Odilo González, cp.