02/07/2026
Me han quebrado mil veces… pero Dios me ha levantado mil una. He aprendido que las heridas no siempre son el final; muchas veces son el lugar donde Dios comienza a reconstruirnos. Lo que intentó destruirme terminó fortaleciendo mi fe, mi carácter y mi propósito.
Hoy entiendo que no camino por mis propias fuerzas. Cada vez que pensé que no podría continuar, Dios sostuvo mi mano, secó mis lágrimas y me recordó que Él aún no había terminado conmigo.
Si hoy te sientes roto, recuerda esto: Dios no desecha lo que el mundo considera quebrado. Él restaura, transforma y da nueva vida. No importa cuántas veces hayas caído. Lo que define tu historia no son tus caídas, sino el Dios que siempre te levanta.
✨ “El Señor sostiene a todos los que caen y levanta a todos los oprimidos.” — Salmo 145:14