30/06/2026
Hoy celebro un regalo que no tiene precio: el aliento de vida.
Hoy cumplo años, justo en la mitad del año, un tiempo que me recuerda el equilibrio, la pausa y la fidelidad de Dios en cada temporada.
Estoy profundamente agradecida porque a mi amado Padre del Cielo le plació concederme un año más de vida. Ustedes me ven sonriendo, trabajando y caminando… pero lo que muchos no ven es que un Poderoso Gigante me rodea, me sostiene y pelea mis batallas cada día de mi vida.
Si hoy pudiera regalarte algo en mi cumpleaños, sería esta verdad: no importa lo que estés viendo, déjaselas a Dios. Él tiene el poder de transformar el dolor en propósito, la incertidumbre en paz y todo lo convierte en amor. ¡Feliz cumpleaños para mí!
Toda la gloria sea para Dios.