01/09/2026
Una bendición en manos de un corazón herido puede terminar convirtiéndose en una fuente de dolor.
Dios puede darte influencia, pero si no has sanado, puedes utilizarla para buscar validación. Puede darte éxito y terminar convirtiéndose en tu identidad. Puede regalarte una relación sana y tú autosabotearla porque todavía reaccionas desde tus heridas.
No es que la bendición estuviera dañada; es que la herida continuaba gobernando.
Por eso sanar no es una moda. Es prepararnos para recibir, cuidar y administrar correctamente todo lo que Dios quiere poner en nuestras manos.
🎧 Escucha el episodio completo de Date un Upgrade.