13/04/2026
Nunca le he pedido a Dios ser reconocida por la gente.
Simplemente amo grabar y amo conectar.
Comencé en YouTube en uno de los momentos más difíciles de mi vida. Había perdido a mi hija, que hoy está en el cielo. Estaba muy deprimida. Pero al hablarle a una cámara y compartir mis recetas, me sentía acompañada.
No sé cómo llegué hasta aquí. Pero hoy puedo decir que estoy sana de ese dolor que sentí por años, un dolor que muchos no entendían.
Hoy me siento lista. He pasado por muchos procesos, pero todos han tenido propósito. Le agradezco a Dios porque, después de tanto esfuerzo, hoy puedo vivir de lo que amo.
Tomé decisiones rápidas. Era aprovechar esta bendición o dejarla pasar. Y sé que hice lo correcto.
Hoy estoy exactamente donde Dios quiere que esté. Y aunque he avanzado mucho, sé que aún me queda camino por recorrer.