14/09/2026
Se une el hambre y el sueño 🤣
La foto dio la vuelta al mundo: Asha Sharma, la CEO de Xbox, posando junto a Hideo Kojima en Kojima Productions tras el traspaso del ambicioso juego Physint a la marca verde. La estampa transmite sonrisas y camaradería, pero conviene analizar con cabeza fría este movimiento de alto riesgo.
Por un lado está Xbox, una división que atraviesa una reestructuración severa bajo la dirección de Sharma. Con presupuestos presionados, bajas ventas de hardware y números que exigen retornos inmediatos, asumir un nuevo megaproyecto genera dudas sobre su estabilidad financiera.
Por el otro, Kojima sigue siendo un genio costoso. Su reciente salida del proyecto con PlayStation por retrasos y presupuestos desorbitados, sumada a las ventas moderadas de Death Stranding 2, demuestra que sus propuestas actuales apuntan a un público nicho. Ya no estamos en la era dorada de Metal Gear, y el consumo de los jugadores ha cambiado drásticamente.
Unir a un creativo sin límites con una división urgida de números verdes genera dudas razonables. ¿Podrá Microsoft sostener a un autor que no prioriza la rentabilidad inmediata? Solo el tiempo dirá si esto termina en genialidad o en un duro golpe financiero.
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