21/04/2026
A la Nomara de hace 10 años… gracias por no rendirte.
Gracias por intentarlo una y otra vez. Gracias por aprender a apagar el ruido… y entender que, al hacerlo, podías ponerte en sintonía con Dios.
Gracias porque, aun en medio de dificultades, nunca te quitaste, nunca perdiste de perspectiva el poder de la fe en tu vida.
A la Nomara de hace 10 años… gracias porque, aun con dudas, miedos e inseguridades, aun con pensamientos limitantes, decidiste seguir… y romper con los estándares que otros intentaron imponer.
Para ese entonces, tenías apenas 26 años, con Yadiel aún pequeño… y hoy, la vida —o mejor dicho, Dios—te sigue sorprendiendo.
Hoy puedes ver que las piezas del rompecabezas eterno siguen encajando… en Su plan perfecto, en el diseño que Él eligió para ti desde antes.
Escucharás personas sentarse frente a ti y decirte:
“Eres una oración contestada.”
“Licenciada, Dios puso tu nombre en mi corazón mientras oraba.”
“Gracias por darme paz.”
“Sentí la presencia de Dios.”
“Hoy quiero volver a la iglesia.”
Y entonces entenderás… que todo ha valido la pena.
Así que sigue sonriendo. Sigue disfrutando la vida.
Porque Dios te quiere ver así… plena, en paz, y caminando en propósito. ✨
Y a ti que me lees… Dios quiere lo mismo para ti. 🤍