08/03/2026
En muchos pueblos existen diversas áreas recreativas accesibles para las distintas comunidades. Sin embargo, desde que se demolió la antigua escuela Félix Seijo en Utuado, ese espacio ha permanecido mayormente como estacionamiento provisional, especialmente ahora que el estacionamiento en el pueblo es limitado debido a las remodelaciones y construcciones que todos conocemos.
Según se ha mencionado, en ese lugar se contempla la construcción de oficinas para el programa Head Start / Early Head Start. No obstante, el año pasado se envió una encuesta digital a la comunidad para conocer cuáles eran las necesidades y prioridades del pueblo. Entiendo que los resultados de ese tipo de consulta dependen mucho de la composición de la población y de las edades de quienes viven en Utuado.
Desde que ese espacio quedó abierto, frecuentemente voy con mi Husky y caminamos alrededor del área una y otra vez, casi como si fuera una pista improvisada. Esto nos hace reflexionar sobre algo importante: en el mismo casco urbano de Utuado no contamos con suficientes espacios recreativos accesibles para todos.
Sería maravilloso que en ese lugar pudiera desarrollarse un espacio comunitario que incluya, por ejemplo:
una pista para caminar o correr,
máquinas de ejercicio,
áreas verdes para recreación,
una o dos canchas de tenis 🎾, ya que las que existían en San José fueron eliminadas para dar paso a otros deportes,
un parque recreativo para perros,
y una pequeña tarima o espacio abierto donde se puedan realizar actividades como zumba, yoga u otras iniciativas comunitarias.
En otras palabras, un pulmón ecoamigable y “pet-friendly” en el corazón de Utuado.
Es cierto que contamos con el Parque de San José, que es el parque principal del pueblo, y también con el parque frente al hospital que tiene áreas deportivas, gazebo y espacios de juego para niños (aunque aún podría mejorarse añadiendo columpios y rehabilitando su anfiteatro; incluso un techo sería una gran mejora). Además, muchas urbanizaciones y barrios tienen sus propios parques.
Sin embargo, para la comunidad que vive o frecuenta el casco urbano —jóvenes, adultos mayores y familias— no existe un espacio recreativo integral de este tipo, y no todas las personas tienen la facilidad de trasladarse hasta San José.
En Utuado también existen múltiples edificios abandonados que podrían rehabilitarse para ubicar oficinas o proyectos administrativos. Por eso, considerando el estado actual de ese terreno, no sería mala idea reevaluar su uso para algo que responda directamente a las necesidades recreativas y de bienestar de la comunidad.
Un espacio así podría convertirse en una verdadera bendición para el pueblo:
un lugar que fomente la convivencia comunitaria, promueva la actividad física, ofrezca áreas seguras para compartir con las mascotas y, al mismo tiempo, funcione como un pulmón verde ecoamigable para el corazón de Utuado.