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⚡🪙 IO CANTAB: ¿EL JÚPITER DE LOS CÁNTABROS?Entre las emisiones más enigmáticas del siglo III d.C. se encuentra un raro a...
20/09/2026

⚡🪙 IO CANTAB: ¿EL JÚPITER DE LOS CÁNTABROS?

Entre las emisiones más enigmáticas del siglo III d.C. se encuentra un raro antoniniano de Galieno (253–268 d.C.), acuñado en Siscia —la actual Sisak, en Croacia—, cuyo reverso representa a Júpiter de pie, sosteniendo el rayo y el cetro, acompañado de una excepcional leyenda:

IO CANTAB

La abreviatura ha sido tradicionalmente desarrollada como IO(vi) CANTAB(rorum): «a Júpiter de los cántabros». La propia catalogación numismática moderna mantiene esta identificación para el tipo RIC V-1 573.

Pero, , ¿qué relación podía tener Júpiter con los antiguos Cantabri de Hispania en una moneda acuñada en Panonia más de dos siglos después de las guerras cántabras?

Precisamente esta pregunta ha generado un interesante debate historiográfico.

Ya en 1937, Gilbert Heuten, estudiando los testimonios relativos al cantabrum, planteó la posibilidad de relacionar estas evidencias con las enseñas militares denominadas cantabra. Décadas más tarde, Lawrence Okamura desarrolló esta hipótesis en su trabajo Jupiter, Lord of Cantabra (1992). Para él, CANTAB no tendría que entenderse directamente como Cantabri, sino como cantabra: los estandartes militares mencionados, entre otros autores antiguos, por Tertuliano y Minucio Félix.

Según Okamura, IO(vi) CANTAB(rorum) sería entonces algo así como el Júpiter protector o señor de los cantabra y, metonímicamente, de las vexillationes que combatían bajo esas enseñas. La emisión podría ponerse en relación con las fuerzas movilizadas por Galieno para defender el área danubiana frente a invasiones y usurpaciones durante uno de los momentos más críticos del siglo III d.C.

Ramón Teja, en su artículo de 1999 significativamente titulado '¿Existió un Júpiter cántabro? En torno a la enigmática expresión IO CANTAB de una moneda de Galieno', retomó esta problemática y siguió sustancialmente la interpretación de Heuten y Okamura.

En 2010, Sabino Perea Yébenes, en 'De cohortibus cantabrorum et de vexillis et cantabris', volvió a estudiar conjuntamente las cohortes Cantabrorum, los cantabra, el gyrus cantabricus, la documentación de Aquincum y esta peculiar emisión de Galieno. Perea interpreta también la leyenda en relación con un «Júpiter de los estandartes llamados cantabra», desvinculando esos cantabra de una necesaria relación histórica directa con los cántabros del norte de Hispania.

Aquí entra de lleno en el debate Eduardo Peralta Labrador. En su estudio 'Los auxiliares cántabros del ejército romano y las maniobras de la caballería romana' (2018), Peralta revisó críticamente estas propuestas. Acepta que el antoniniano puede estar relacionado con los cantabra como enseñas militares, pero discrepa de la idea de que el término carezca de relación con los Cantabri históricos.

Para Peralta resulta difícil explicar que una práctica o elemento militar llamado «cántabro» no tenga ninguna conexión originaria con el pueblo del que deriva precisamente ese nombre. Su argumento adquiere interés al ponerlo en relación con otras tradiciones militares romanas tomadas de pueblos incorporados al Imperio.

Y existe un testimonio particularmente significativo: Arriano, al describir en el siglo II d.C. la llamada carga o círculo cántabro —Κανταβρικὴ ἐπέλασις / Κανταβρικὸς κύκλος—, atribuye expresamente la denominación a los cántabros de Iberia, señalando que los romanos habían adoptado de ellos aquella práctica ecuestre. Peralta considera, por tanto, perfectamente plausible que también el nombre del cantabrum conservase la memoria de una tradición militar originariamente vinculada a los cántabros.

Peralta introduce además una precisión iconográfica importante. Frente a la identificación del objeto largo que sostiene Júpiter con una supuesta enseña cantabrum, señala que se trata del cetro, uno de los atributos habituales de la divinidad; Júpiter aparece asimismo con el fulmen o rayo. En consecuencia, la iconografía por sí sola no demuestra que estemos viendo representado un cantabrum.

De este modo, la discusión ya no puede reducirse simplemente a dos posibilidades —«Júpiter de los cántabros» frente a «Júpiter de los estandartes»—.

La cuestión verdaderamente interesante es otra: ¿podían esos estandartes llamados cantabra conservar, varios siglos después de la conquista, el recuerdo de una tradición militar de origen cántabro incorporada y reinterpretada por el ejército romano?

De ser así, el antoniniano de Galieno constituiría un extraordinario ejemplo de un fenómeno característico del ejército imperial: Roma conquistaba pueblos, incorporaba a sus hombres y, en ocasiones, hacía también suyas sus técnicas, nombres, símbolos y tradiciones militares.

Dos siglos después de Augusto, el adjetivo «cántabro» podía haber dejado de designar exclusivamente una procedencia geográfica para convertirse en parte del vocabulario militar del Imperio.

Y quizá sea precisamente esa transformación —de identidad étnica a tradición militar romana— la implicación histórica más fascinante de la enigmática leyenda IO CANTAB.

📚 Para profundizar en el debate:

G. Heuten, «Cantabrum» (1937); L. Okamura, «Jupiter, Lord of Cantabra» (1992); R. Teja, «¿Existió un Júpiter cántabro?» (1999); S. Perea Yébenes, «De cohortibus cantabrorum et de vexillis et cantabris» (2010); E. Peralta Labrador, «Los auxiliares cántabros del ejército romano y las maniobras de la caballería romana» (2018).

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14/09/2026

Ya está disponible Hécate IA, el nuevo asistente de inteligencia artificial de Revista Numismática Hécate, concebido para facilitar consultas sobre numismática y bibliografía especializada para nuestros .

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🌈 CUANDO EL ARCOÍRIS ENGAÑA: PÁTINAS IRIDISCENTES Y MANIPULACIÓN DE LAS MONEDAS DE PLATA - En el comercio numismático in...
30/08/2026

🌈 CUANDO EL ARCOÍRIS ENGAÑA: PÁTINAS IRIDISCENTES Y MANIPULACIÓN DE LAS MONEDAS DE PLATA -

En el comercio numismático internacional aparecen cada vez con mayor frecuencia monedas de plata provistas de intensas tonalidades amarillas, rojizas, violetas, azules o verdes. Suelen describirse mediante expresiones como pátina irisada, pátina arcoíris, iridescent patina o rainbow toning, términos que ejercen un evidente atractivo visual y comercial.

Este fenómeno no es exclusivo de los denarios romanos. Puede observarse en monedas griegas, romanas, islámicas, medievales, modernas y contemporáneas, así como en medallas y piezas de inversión. La iridiscencia, por sí sola, no demuestra antigüedad, autenticidad, procedencia fiable ni una conservación intacta y sin intervenciones.

¿Qué produce esos colores?

Aunque en el lenguaje numismático se hable habitualmente de “pátina”, desde el punto de vista químico nos encontramos muchas veces ante una película extremadamente fina de productos de alteración superficial. Cuando la plata queda expuesta a compuestos sulfurados se forma principalmente sulfuro de plata —Ag₂S—. Si la moneda contiene cobre, como sucede con la mayoría de las aleaciones monetarias antiguas y modernas, también pueden intervenir sulfuros y otros productos derivados de este metal.

El sulfuro de plata es negro cuando alcanza suficiente espesor. Sin embargo, durante las primeras fases de su formación, cuando la película tiene solamente unas decenas de nanómetros, la luz se refleja tanto en su superficie como en la plata subyacente. La interferencia entre ambas reflexiones genera los colores que percibimos: amarillos, rojos, violetas y azules. Cuando la película supera aproximadamente los 100 nanómetros, la superficie tiende a oscurecerse y termina adquiriendo el característico tono negro.

Por tanto, no se trata necesariamente de pigmentos depositados sobre la moneda, sino de un efecto óptico provocado por el grosor variable de una película de alteración. El Canadian Conservation Institute ha descrito experimentalmente esta secuencia y su relación con la formación del sulfuro de plata.

Sin embargo, ¿la iridiscencia también puede formarse de manera natural?

Una tonificación irisada puede desarrollarse lentamente como consecuencia de la exposición a pequeñas cantidades de compuestos de azufre presentes en el aire, determinados papeles y cartones, tejidos, fieltros, lana, madera, caucho, adhesivos o antiguos materiales de almacenamiento. De ahí proceden algunas conocidas “pátinas de gabinete”, de álbum, de cartucho o de bolsa.

En las monedas arqueológicas, la situación puede ser todavía más compleja. La composición de la aleación, la segregación superficial de los metales, las sales del suelo, la humedad, los cloruros, los sulfuros y las limpiezas efectuadas después del hallazgo pueden originar superficies muy variadas.

Por ello, no toda moneda irisada está manipulada. Pero tampoco todo arcoíris es antiguo.

La clara de huevo: una práctica real, no una leyenda numismática

Uno de los procedimientos domésticos utilizados para acelerar esta alteración recurre al huevo y, particularmente, a las proteínas sulfuradas de la clara. Conviene precisar el mecanismo: la clara no “pinta” por sí misma la moneda. Cuando sus proteínas se calientan o degradan pueden liberar sulfuro de hidrógeno —H₂S—, un gas que reacciona con la plata y forma rápidamente sulfuro de plata.

El propio Canadian Conservation Institute confirma que son las proteínas de la clara calentada las que producen este gas y demuestra que la exposición de la plata a los compuestos sulfurados liberados por un huevo cocido puede provocar en poco tiempo una sucesión de colores amarillos, rojos, azules y finalmente negros.

La misma reacción que en determinadas condiciones ambientales necesita meses o años puede acelerarse considerablemente mediante una concentración elevada de compuestos sulfurados. Existen, además, otros procedimientos basados en productos químicos, calor o materiales ricos en azufre. No los detallamos porque el propósito de esta publicación es prevenir su empleo fraudulento, no proporcionar instrucciones para reproducirlo.

¿Puede distinguirse una pátina natural de otra artificial?

No siempre, y mucho menos mediante una fotografía comercial. La película obtenida artificialmente puede ser químicamente auténtico sulfuro de plata. El adjetivo “artificial” no describe necesariamente una sustancia falsa, sino el proceso intencionado y acelerado mediante el cual se ha creado.

Las tonalidades excesivamente saturadas, las transiciones abruptas, una distribución aparentemente incompatible con el relieve o una capa de color que parece descansar sobre una superficie pulida pueden despertar sospechas. También debe alertarnos la aparición reiterada de iridiscencias muy semejantes en monedas de cronologías, cecas y procedencias completamente distintas ofrecidas por un mismo vendedor.

Debe comprobarse especialmente si la tonificación oculta:

— huellas de limpieza abrasiva;
— campos pulidos, alisados o excesivamente brillantes;
— rayas, porosidades o corrosión previa;
— pérdida del brillo original;
— antiguas intervenciones destinadas a mejorar artificialmente la conservación aparente.

No obstante, ninguno de estos indicios constituye por sí solo una prueba definitiva. Algunas pátinas naturales pueden ser extraordinariamente intensas y ciertas manipulaciones modernas pueden resultar muy sutiles. Las fotografías, además, permiten exagerar el color mediante la saturación, el contraste, la iluminación oblicua o la alteración del balance de blancos.

PCGS advierte que la tonificación artificial se ha utilizado con frecuencia para ocultar defectos que reducirían el valor de una moneda. Por su parte, NGC clasifica como Artificial Toning las pátinas obtenidas mediante reacciones aceleradas con productos químicos o calor y puede excluir estas piezas de la graduación numérica ordinaria.

¿Son recientes muchas de las pátinas que vemos en las subastas?

La extraordinaria proliferación de monedas antiguas de plata con tonalidades eléctricas —azules, violetas, verdes y doradas— que actualmente aparece en determinadas subastas internacionales, especialmente en plataformas electrónicas, debe contemplarse con cautela. Las pátinas iridiscentes naturales existen, pero resulta difícil explicar que hoy aparezcan con tanta frecuencia, intensidad y regularidad en monedas procedentes, supuestamente, de contextos históricos y ambientales completamente diferentes.

Cuando tetradracmas griegos, denarios romanos, dracmas orientales, dírhams islámicos y monedas medievales presentan una misma combinación cromática, una saturación semejante y una distribución casi estandarizada del color, la hipótesis de una intervención reciente se vuelve razonable. Todavía resulta más sospechoso cuando un mismo vendedor ofrece repetidamente monedas de épocas y aleaciones distintas con un idéntico “arcoíris”.

Dentro de este grupo concreto —los ejemplares seleccionados y promocionados comercialmente por sus iridiscencias espectaculares— puede sostenerse que, en determinadas ventas o repertorios, una parte muy elevada e incluso probablemente mayoritaria presenta tonificaciones inducidas o generadas recientemente.

Esto no significa necesariamente que las monedas sean falsas. La pieza puede ser perfectamente antigua y auténtica mientras que su superficie coloreada constituye una modificación moderna.

Por ello, resulta más preciso hablar de tonificación artificial o recientemente inducida que de “pátina falsa”. El sulfuro de plata formado sobre la moneda puede ser químicamente real; lo falso sería atribuirle una antigüedad, una procedencia arqueológica o una evolución natural que nunca tuvo.

Ahora bien, esta apreciación del mercado no debe confundirse con una estadística demostrada. No existe un estudio sistemático que permita afirmar que la mayoría de todas las monedas de plata subastadas llevan pátinas artificiales. Tampoco debe acusarse a una casa de subastas o a un vendedor concreto únicamente a partir de fotografías. Para demostrar cada caso serían necesarias imágenes anteriores, una procedencia documentada, el examen directo de la superficie o pruebas claras de una transformación reciente.

Lo que sí está acreditado es que las empresas de certificación reciben continuamente monedas artificialmente modificadas. En 2026, NGC reconocía que sus evaluadores se enfrentan de manera constante a ejemplares con superficies mejoradas artificialmente y calificaba la tonificación artificial como uno de los problemas más difíciles de la numismática contemporánea. La propia entidad muestra monedas rechazadas con la indicación Artificial Toning y advierte de que una tonificación acelerada puede ocultar limpiezas, arañazos y otros defectos superficiales. NGC: Toned Coins Soar in Value.

El incentivo económico

El mercado paga primas extraordinarias por determinadas monedas con tonificaciones atractivas. Existen casos certificados y considerados naturales en los que una moneda valorada normalmente en unos 100 dólares alcanzó cerca de 4.000, y otros ejemplares que superaron ampliamente sus precios de referencia. Estos resultados excepcionales han sido recogidos por NGC y PCGS.

Estos ejemplos no demuestran manipulación alguna, pero explican el enorme incentivo económico existente. Una moneda corriente, limpiada o poco atractiva puede ser tonificada artificialmente y reaparecer en el mercado con un precio duplicado, triplicado o incluso superior. Como el coste material de la intervención es prácticamente insignificante, el propósito puede ser precisamente multiplicar el margen de beneficio mediante la creación de un valor estético inexistente hasta ese momento.

No existe, naturalmente, un porcentaje universal: para calcular el verdadero margen sería necesario conocer el precio de adquisición y los costes de cada operación. Pero es indudable que la denominada “prima de color” permite transformar una manipulación superficial muy barata en un importante incremento del precio de reventa.

La intervención estética, si se declara expresamente, puede juzgarse según los gustos de cada comprador. El problema aparece cuando una superficie inducida se presenta como pátina natural, antigua, arqueológica o “de colección”, cobrando por ella una prima basada en una historia que la moneda nunca tuvo.

Antes de comprar una moneda irisada conviene:

— buscar fotografías anteriores o procedencias de subastas antiguas;
— solicitar imágenes sin filtros, con iluminación neutra y desde varios ángulos;
— comprobar si el vendedor ofrece muchas piezas con iridiscencias sospechosamente parecidas;
— examinar la superficie situada bajo el color, no solamente el color;
— desconfiar de expresiones comerciales como “pátina antigua”, “pátina de colección” o “iridiscencia natural” cuando no se aporta ninguna procedencia;
— exigir una política clara de devolución y una descripción escrita de posibles tratamientos;
— recurrir a especialistas independientes cuando la prima económica sea considerable;
— valorar primero la autenticidad, rareza, estilo, conservación y procedencia, y solo después la belleza de la pátina.

Ante una moneda antigua provista de una iridiscencia excepcional, no debería aceptarse automáticamente la antigüedad de su superficie. Cuando se pretende cobrar una prima considerable por el color, corresponde aportar una procedencia o una historia de conservación compatible con esa supuesta originalidad.

Una pátina irisada puede ser natural, estable y extraordinariamente bella. Pero el arcoíris no constituye un certificado de antigüedad ni de autenticidad. En numismática, la belleza de una superficie solo posee verdadero valor histórico cuando también es honesta su formación y transparente su comercialización.

26/08/2026

From our friend Stephen Chappell from Flickr.

Aureus coin depicting Jupiter Ammon
The reverse of this aureus (gold) coin depicts the bearded head of the god Jupiter Ammon, with his signature horns. The inscription reads IOVI VICTORI - Jupiter Victorious. The Romans considered the revered North African oracle Ammon an embodiment of Jupiter, and referred to this syncretic dual divinity as Jupiter Ammon. This is especially fitting, because the obverse (front) of this coin depicts the North African emperor Septimius Severus.

Beginning with the first emperor, Augustus (ruled 27 BCE-14 CE), the Romans regularly issued coins displaying a portrait of the ruler or one of his family members on the obverse (front). The reverse bore an image of a deity, mythological figure (as is the case here), building, or historical event. The imperial portraits are finely modeled and often represent individuals not seen in surviving sculpture.

Roman, ca. 207 CE, minted in Rome. Gold.

Getty Villa Museum, on loan from Dr. Keith M. Barron

J. Geranio JCIA.

🪙 UN ÁUREO DE AUGUSTO Y UNA CECA EN DEBATE: ¿CAESAR AUGUSTA?Una de las monedas más extraordinarias recuperadas arqueológ...
23/08/2026

🪙 UN ÁUREO DE AUGUSTO Y UNA CECA EN DEBATE: ¿CAESAR AUGUSTA?

Una de las monedas más extraordinarias recuperadas arqueológicamente en Zaragoza es este áureo de Augusto, hallado durante las excavaciones de la plaza de Las Tenerías, en un contexto estratigráfico relacionado con las grandes obras de aterrazamiento y saneamiento de la ciudad romana.

La pieza —7,86 g, 18,8 mm; RIC I² 80a— se fecha hacia 19-18 a.C.

➡️ Anverso: cabeza desnuda de Augusto a derecha, con la leyenda CAESAR AVGVSTVS.
➡️ Reverso: Marte de pie portando los estandartes militares recuperados, acompañado por la significativa leyenda SIGNIS RECEPTIS.

El tipo remite a uno de los grandes éxitos propagandísticos del principado de Augusto: la recuperación en el año 20 a.C. de los signa romanos perdidos frente a los partos, acontecimiento que quedó estrechamente asociado a Mars Ultor y que fue ampliamente explotado por la iconografía oficial. Pero el interés de este áureo va mucho más allá de su extraordinaria conservación y de su mensaje político.

📍 Su aparición en un contexto arqueológico sellado de la propia Caesar Augusta se convirtió en uno de los principales argumentos para defender que la colonia zaragozana pudo actuar también como ceca imperial, acuñando oro y plata de Augusto antes de la consolidación de Lugdunum como gran taller imperial.

Almudena Domínguez Arranz y Alberto Aguilera Hernández desarrollaron esta hipótesis proponiendo Caesar Augusta como posible lugar de acuñación del ejemplar y de esta serie de 19-18 a.C. El hallazgo daba así una nueva dimensión arqueológica a una vieja discusión numismática, pues estas emisiones hispanas de oro y plata, carentes de topónimo, habían sido atribuidas tradicionalmente a talleres inciertos y, según distintos autores, a Caesar Augusta o a Colonia Patricia.

📚 Alberto Aguilera Hernández retomó ampliamente la cuestión en su monografía Imágenes para una nueva Roma: iconografía monetal de la colonia Caesar Augusta (Zaragoza, 2017).

19/08/2026
19/08/2026
19/08/2026

ℹ️ Conferencia: 'Reina Túrdula'
➡️ Francisco Jordi Paez desvela una de las primeras denominaciones del territorio que los romanos acabaron llamando 'Regina Turdulorum'.
📅 Viernes 18 de septiembre
📌 Centro de día de Casas de Reina.
✅ Os esperamos 😀

18/07/2026

Descubierto en el santuario de Artemisa, cerca de Epidauro, este extraordinario tesoro numismático consta de 92 estáteros de oro, cuidadosamente depositados en un sencilla vasija de arcilla.

Las monedas representan a algunos de los gobernantes más influyentes del mundo helenístico, como Filipo II, Alejandro Magno, Filipo III Arrideo y, probablemente, reyes posteriores como Lisímaco, Seleuco I y Demetrio Poliorcetes.

Este descubrimiento data de principios del siglo III a. C. y el tesoro es mucho más que una muestra de riqueza concentrada. Refleja el papel del santuario no solo como espacio sagrado, sino también como centro financiero.

En todo el mundo griego, los templos solían funcionar como depósitos y tesorerías, salvaguardando las ofrendas y apoyando la vida económica de sus comunidades.

¡Excelente exposición! ✨
06/07/2026

¡Excelente exposición! ✨

Ya se puede visitar la exposición temporal Joyas numismáticas del Instituto Valencia de Don Juan: de los Carolingios a Fernando VII, que reúne una selección de una de las colecciones numismáticas más importantes de España.

La muestra ofrece un recorrido por la historia de la moneda en los reinos hispánicos desde la Edad Media hasta comienzos del siglo XIX. A través de monedas de oro, plata y vellón, la exposición pone de relieve cómo estas piezas, además de su valor económico, constituyen un testimonio de la evolución política, la organización territorial y las transformaciones históricas de la Península.

Podrá visitarse hasta el 30 de mayo de 2027.

Os animamos a acercaros al Museo y descubrir esta interesante exposición.

Descubre todos los detalles de la exposición aquí: https://www.museocasadelamoneda.es/exposiciones-temporales

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