05/06/2026
TBT CHIC
"El Castillo Pindu"
Se desconoce totalmente las circunstancias, la época y los avatares de esta construcción inconclusa, emergida en el período final de la trayectoria de Pindú. Situada en la calle Gumersindo Sosa, entre Guido Spano y Olegario V. Andrade (Barrio San Cristóbal), la obra se presenta a nuestros ojos como una robusta estructura de hormigón armado.
Con un intenso anhelo de llegar a ser arquitectura, esta obra es actualmente un mero esqueleto; inhóspito, cerrado en sí mismo y proclive a dar rienda suelta a cualquier imaginación enigmática y oscura. En el imaginario colectivo -para mí de manera insólita- se la conoce como el "Castillo Pindú". Inextricable y ajena a cualquier arquitectura de espíritu racionalista, es una composición con asombrosos volúmenes que se proyectan hacia el cielo con un marcado impulso vertical y que se emparenta con la inercia ascendente del edificio.
Dos imponentes pirámides se emplazan a diferente nivel. Ambas están seccionadas por leves rajaduras horizontales, a modo de rendijas, que interpretamos como propicias para ventilar y generar una leve penumbra interior. Ambas se imponen y se ofrecen al asombro del transeunte ocasional. Una tercera pirámide, pequeña y ocultamente ladeada, se asoma hacia el otro costado de un paralelepípedo que, en el eje central de la composición, se yergue como un tótem. Este volumen ascendente, a modo de eje vertical rector del conjunto, enmarca y corona la discreta escalera del acceso. Lejos de las acostumbradas escaleras de marcado espíritu renacentista a las que nos habituaba Pindú en sus residencias notables, esta no se destaca - tampoco lo pretende- y se remite a una precisa y determinada participación de orden funcional.