06/06/2026
“Recién ahora tengo la tranquilidad necesaria para iniciar estos apuntes, que espero poder seguir y en los que iré anotando mis impresiones y hechos salientes o nimios de este mi segundo viaje a Europa”, escribe Juan E. O’Leary en alta mar, el 14 de julio de 1936. Es el comienzo de una etapa de su vida que él mismo describirá como una “odisea”. Enviado al Viejo Continente por el gobierno revolucionario de Rafael Franco para cumplir funciones como Ministro Plenipotenciario en España (y, poco después, también en la Italia de Benito Mussolini), el controvertido historiador, publicista y diplomático paraguayo cumple, en efecto, su propósito de seguir escribiendo. Hasta su regreso a Asunción en noviembre de 1937, sus anotaciones llenan tres cuadernos en los que desgrana sus impresiones de viaje, pero también sus frustraciones con la labor diplomática, sus comentarios sobre la realidad paraguaya —que sigue atentamente a la distancia—, las reflexiones acerca de su “apostolado patriótico”, el relato de sus paseos cotidianos junto a su esposa Dorila y sus hijos Juan y Rosa, e incluso sus gastos y compras, que registra concienzudamente.
Tras la publicación del primer volumen de su diario en el año 2018, en el presente libro se transcriben y dan a conocer por primera vez estos cuadernos —los número II, III y IV de los diecisiete que redactó en su vida—, precedidos por un profundo estudio crítico de Liliana M. Brezzo, corolario de dos décadas de investigación sobre la figura de O’Leary.
“Escritos casi siempre al anochecer, estos apuntes constituyen el umbral entre su vida personal y su trayectoria pública”, afirma la autora.“Se pueden caracterizar como un refugio, una válvula de escape, un inventario, una forma de reflexión, un grito de protesta pero, sobre todo, una lectura de los acontecimientos políticos y sociales del Paraguay contemporáneo”.