12/10/2020
El paraguayo en el karaoke
El karaoke es un sistema que permite cantar canciones con pistas melódicas inventado por los japoneses y que es desde hace un buen tiempo el entretenimiento preferido de los paraguayos.
Tiene sus seguidores y también sus detractores, la ácida visión crítica contra éste modo de entretenimiento sostiene que es un método para aglutinar a toda colectividad frustrada que no pudo realmente lograr su sueño de convertirse en un artista, en un cantante famoso, por lo tanto se reúnen para atormentarse entre sí con desafinadas notas y desentonados ritmos.
En el karaoke usted encuentra pesados y plomos de todas las jerarquías posibles.
Coincidamos en que el paraguayo -en su gran mayoría- presenta aptitudes característicamente tímidas, de poco hablar, de expresar escasamente sus emociones, sin embargo, existe además aquel paraguayo que es totalmente lo contrario y asume la misma aptitud que la de un porteño; la versión más pesada existente sobre la faz de la tierra; cree que es simpático, que es apuesto, que todas las mujeres le rodean cuando llega a un lugar y peor aún, cree que canta bien.
Es en éste caso en donde se complica la situación; sacarle el micrófono al plomo que cree que canta bien.
Por regla general, en las mesas de los pub-karaoke, los asistentes pueden solicitar al operador hasta dos temas musicales por vez, sin embargo, no faltará aquel que abusa de la paciencia de la gente y que es capaz de cantar sin parar hasta que obligadamente se le tenga que colocar un bozal, por lo estridente y molestoso.
Es por eso que pudimos observar que existe una nueva modalidad corrupta perpetrada por el paraguayo, coimea al operador del karaoke para que éste le permita cantar más temas.
Existen miles de temas musicales, de connotados artistas, en diferentes idiomas; en inglés, en español, en portugués, sin embargo los temas clásicos que siempre se cantan hasta el cansancio son; “Puerto Mont” de los Iracundos, “La maldita primavera” de Yuri, “Un beso y una flor” de Nino Bravo, “Hacer el amor con otro” de Alejandra Guzmán, “No me arrepiento de éste amor” de Gilda y “Como una flor” de Selena.
El humor criollo paraguayo no pudo estar ausente y le dio un toque particular a los temas; Hacer el amor con (ocho), y en el coro en donde el tema de Selena dice: “Me marcho hoy, yo sé perder, pero; hay como me duele: el paraguayo grita y dice: Pero te gusta!
Ramírez®