28/11/2025
Al dar inicio a la tradicional Novena en honor a la Virgen de Caacupé, Monseñor Gabriel Escobar Ayala, obispo del Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo, pronunció una contundente homilía en la que llamó a “promover el bien común para una vida digna”, bajo el lema elegido por los obispos para 2026 y la frase evangélica “Denles ustedes mismos de comer”.
El obispo señaló con nombres y apellidos las principales heridas del país: crecimiento económico que no llega a los más pobres, precariedad en salud y educación, corrupción en la entrega de tierras de reforma agraria, inseguridad y una justicia lenta que margina al pueblo sencillo y a las comunidades indígenas.
“Nos sentimos defraudados por quienes prometieron servir y no servirnos del pueblo”, afirmó, al tiempo que pidió a las autoridades salir de sus oficinas, recorrer hospitales, escuelas y asentamientos para palpar la realidad y usar los recursos de las binacionales y del Estado en salud, educación y seguridad ciudadana.
Leé toda la homilía ⬇️
Queridos Hermanos/as en el Señor:
Hoy iniciamos la novena a nuestra querida Madre Santísima Tupasy Caacupé, como no estar alegres este día en que iniciamos la fiesta de nuestra querida madre del Pueblo fiel que nunca abandona ni desoye los clamores de sus hijos/as devotos que a través de sus plegarias, súplicas hacen llegar sus preocupaciones, inquietudes, necesidades y gracias recibida a la Mamá Guasu de todos los Paraguayos.
Como hijos que vivimos en estas tierras de los guaraníes que fueron evangelizadas por los primeros misioneros franciscanos, jesuitas, dominicos, mercedarios y otros , que nos hicieron amar a la Madre de Dios y como solemos decir “a Jesús por María” hoy nos damos cita en esta casa espiritual (Basílica Santuario) de todos los que vivimos en estas tierras paraguayas en forma especial donde me toca ser pastor y padre de muchos compatriotas y donde quisiera hacerles llegar los ruegos, amor y fe a la Madre de Espiritual de todos los paraguayos que hacen patria en Puerto Pinasco y sus campiñas ( colonias Esteban Saldivar, Tupasy Rendá- Ceibo, San Carlos), Puerto Casado y sus numerosos asentamientos de los indígenas Maskoy (Pueblo Livio Farina, riacho Posquito, Boqueron Kue, Machete Vaina, Castilla, Km39 y Km40), de Puerto Sastre, de Carmelo Peralta y sus numerosas comunidades cristianas de los pueblos originarios Ayoreos que están peregrinando para la misa del domingo, de Puerto Guaraní, de Fuerte Olimpo y los pueblos originarios Ishir- Chamacocos, Puerto María Elena con la comunidad indígena Tomarajos, los de tierra Adentro Toro Pampa, Ñu apu´a, colonia María Auxiliadora y Ex Obraje San Carlos y la lejana Bahía Negra con su pueblo originario Ishir – Chamacoco, Agua Dulce, Sierra León con frontera con Bolivia.
También quiero hacer mías las plegarias e intenciones de aquellos compatriotas nuestros que se encuentran diseminados por distintas partes del mundo en forma especial donde se encuentran la mayor cantidad de migrantes compatriotas que residen en la Argentina, el Brasil, Estados Unidos (donde estaré visitando estos días acompañando a nuestros compatriotas en Los Ángeles California, Juta, San Diego, Nueva Jersey, Manhattan, Queens), España y tantos otros país.
En este primer día del novenario nos invitamos con el tema del día: “Promover el bien común para una vida digna ” Este año 2026 que ya se viene, los Obispos del Paraguay en su última Asamblea ordinaria nos propusimos el propósito de trabajar “EL BIEN COMÚN” con la cita bíblica de (Mt.14,16) “Denles ustedes mismos de comer”.
Las lecturas de este día son iluminativas y motivadoras para vivir nuestro ser cristianos con una visión esperanzadora y cargados de un compromiso hacia el bien común. Por eso les invito a adentrarnos en ellas y así poder tener un rumbo claro y seguro por donde tenemos que caminar y como debemos ayudarnos unos a otros.
En el libro del éxodo escuchábamos como el Padre Dios le promete a su pueblo. “Yo haré llover pan del cielo… lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no”. El desierto es presentado en el Libro del Éxodo como un realidad ambivalente (algo confuso): por una parte, es el lugar de las revelaciones de Dios, de la cercanía de Dios, de la providencia solícita con su pueblo. Pero, por otra, es el lugar de los enfrentamientos con Moisés el enviado de Dios, el lugar de las carencias, de las añoranzas dirigiendo la mirada hacia atrás. Es un lugar donde la conquista de la libertad es peligrosamente puesta en entredicho. Este acontecimiento del maná es uno de tantos momentos en que aflora esta realidad en forma de murmuraciones contra Moisés y contra el propio Dios. El camino hacia la conquista de la libertad y la entrada en la tierra prometida es largo y dificultoso. Las narraciones épicas el Exodo no esconden esta realidad. Forma parte de la historia de la salvación. La aceptación del plan de Dios conllevó mucha oposición. En realidad no era fácil la tarea. Pero la libertad tiene siempre un precio. Dios sabe muy bien a donde quiere conducir a su pueblo y para qué. Por eso su proyecto se realizará en contra de todas las oposiciones. Aunque el relato recuerda cómo Dios condesciende una y otra vez ante la rudeza de su pueblo.Dios no impone, sino más bien exhorta, amonesta, solicita. Quiere y espera del hombre una respuesta libre y amorosa. Más tarde se hizo del desierto un lugar preferido porque en él se experimentó la cercanía de Dios y en él se estipuló la Alianza. Por eso el signo del maná es presentado por el autor del Libro del Éxodo como una prueba. Dios quiere de su pueblo algo mucho más importante, como es el establecer con él una alianza definitiva (tema de los capítulos 19 y siguientes). Pero todo esto lleva un riesgo que el pueblo no está dispuesto a aceptar. Tiene una visión demasiado concreta y materialista de la vida. Entender la fe como encuentro personal con el Dios providente y solícito no era tarea fácil. El camino de la fe está sembrado de pruebas y debates. Es necesario abrirse totalmente al Dios que sólo busca, en su encuentro con el hombre, humanizar y abrir caminos de esperanza para el hombre mismo.
Ahora es importante ver esta realidad también hoy día en nuestro pueblo. Porqué surgen las murmuraciones , el descontento, el rechazo y las criticas de nuestra gente de a pie en nuestro país. Preguntémonos Porqué recurrimos a la Tupasy Caacupé cada inicio de su novenario.
Una primera respuesta es porque muchas veces nos sentimos defraudados, engañados por lo que nos prometieron cuando nos decían que querían servir al pueblo y querían promover el bien común para una vida más digna y llevadera para todos los paraguayos.
Reconocemos que hay avances y logros en la macroeconomía del país, nos damos cuenta que hay crecimiento a nivel financiero, inversiones nacionales e internacionales, se presenta al país como un lugar para realizar grandes eventos e inversiones, pero lo que nos cuesta ver y palpar en medio de nuestra gente, de los más pobres, sencillos y desamparados, a los paraguayos de tierra adentro y a ese paraguayo que día a día debe rezar a Dios y a la Virgen para que le alcance el dinero para terminar el bien la semana, el mes, el año. Y es aquí donde debemos ponernos a analizar, del porque hay murmuración y descontento en la población. Muchas de las veces el sentido común no es bien utilizada por las personas que se comprometieron en servir a su pueblo y no servirse de su pueblo. Muchas veces el promover el bien común para una vida digna está muy lejos. Nos es necesario alejarse tanto de la ciudad para ver como nuestras instituciones públicas hacen agua por todas partes, mientras don pueblo no ve una mejoría o aumento en su sueldo, sino al contrario un precarización de sus conquistas pero sin embargo en otros poderes, estamentos de la sociedad se aumentan el sueldo sin que y para que; mientras a la vez don pueblo debe hacer pollas, rifas, manifestaciones para pagar por la salud de su gente de su madre, padre, hijo mientras los de allá arriba tienen los mejores seguros médicos pagados por el pueblo (que tristeza me causó el caso del Hospital del INCAN donde se ha constatado una pobre o mala alimentación que debilitan el sistema inmunológico de los pacientes) Ni que decir los constantes e interminables problemas de atención y remedios del IPS; mientras don pueblo también debe sacrificar horas de sueños y de compartir con su familia a consecuencia de las constantes regulas y el mal servicio de los transportes públicos pero los de arriba tienen y se manejan con autos, camionetas de alta gama; a la vez don pueblo debe rogar y luchar para conseguir un pedazo de tierra para vivir dignamente con su familia ( campesinos e indígenas que deberían beneficiarse de la reforma agraria viven en zozobra y sufren constantes amenazas de desalojo) y si consiguen lo hacen con precios millonarios , donde los manguruyúses de arriba (Indert) entregan y venden a preciosos irrisorios tierras del estado en lugares estratégicos como recientemente se denunciaba en los medios de comunicación el caso de tierras en el distrito de Carmelo Peralta o como la lucha Casadeña que en tiempo de la fábrica tanineras eran llamados los blancos; quienes hasta hoy siguen privados, engañados, marginados y no reconocidos en su histórico espacio/territorio ciudadano….del Extraño mba´e, se le dice, aquí es donde el estado debe dar solución.
Ni que decir de nuestra justicia que es lenta, costosa, ineficiente “la justicia tardía no es justicia”; donde muchas veces el pobre no denuncia porque tienen el concepto que al indigente nunca se le escuchará y ni le harán justicia, esto no puede ser.
Autoridades que ocupan lugares sin tener el perfil correspondiente, como se dio en casos de personas que estaban en el JEM.
Necesitamos una fiscalía más profesional y empática con el pueblo, donde verdaderamente se preocupen de velar por el bien común y cuidar nuestro medio ambiente, la casa común (caso incendio de Chovoreca).
La seguridad en nuestras poblaciones, calles y país es todavía una tarea pendiente. Debemos profesionalizar a nuestros agentes policiales. Acompañemos a nuestros compatriotas y familiares que todavía lloran la desaparición de sus seres queridos y aún no pueden dar santa sepultura a sus seres queridos que fueron secuestros como el exvicepresidente de la República del Paraguay al Sr. Oscar Denis, el Sr. Felix Urbieta y Evelio Morínigo.
Esforcémonos en invertir en una Educación de calidad y equitativa para todos los paraguayos, así como estamos no va más. Necesitamos reformas de fondo no de forma.
Les pido, les ruego a nuestras autoridades nacionales , utilicemos el dinero del pueblo para el pueblo; no al aumento de impuestos y tarifas de servicios público (essap-Ande). Utilicemos bien el dinero de las Binacionales y hagamos prioridad en invertir más en salud, educación, trabajo, seguridad.
Necesitamos urgente que todas nuestras autoridades que ocupan el puesto que el pueblo le confío de parlamentario, juez, magistrado, ministro, presidente, etc salgan a conocer las necesidades de la gente, agarren sus medios de locomoción y visiten, recorran las instituciones públicas, hospitales, escuelas, colegios, servicios públicos, asentamientos, colonias, distritos para ver y sentir las necesidades acuciante de su pueblo. Nuestro pueblo sencillo de a pié meren también estar mejor y no sólo unos cuantos “cuate meme”.
Cuando vemos la imagen de una persona sufriendo de hambre, nos compadecemos; quizás pedimos a Dios que le conceda el pan que necesita para comer. Pero muchas veces nos olvidamos del verdadero pan que necesitamos. Cuando Cristo fue tentado, dijo que no solo de pan vivía el hombre, sino de toda palabra que salía de la boca de Dios. Pero esto es muy extraño. ¿Quién puede vivir de palabras? Eso es absurdo. Sin embargo siempre vemos a personas que se preocupan con dietas del cuerpo, pero no hacen ninguna para cuidar el alma. No sólo de pan vive el hombre. Si tenemos en cuenta el alma, esto cobra sentido. Cristo es el pan de vida que se entrega por nosotros y que nos alimenta desde dentro. La fórmula redentora es muy sencilla: acercarnos a Él y dejarle actuar.
Cristo vino al mundo para darnos el verdadero pan del cielo. Ese pan es su mismo cuerpo que ha sido entregado en una cruz. Quiere enseñarnos que solo él puede alimentar el alma. Teniendo en cuenta que de nada sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma, debemos aprender a valorar el milagro de cada comunión. Si decimos que somos una nación creyente, católica que ama a la Madre de Dios a Tupasy Caacupé que le lleva a Jesús en su vida y en el corazón se debe notar y palpar en nuestras acciones, en nuestro obrar y nuestro compromiso en promover el bien común para una vida digna.
Es cierto que frecuentente, cuando nos encontramos con situaciones dolorosas, reaccionemos ante Dios pidiéndole que haga algo por nosotros, que nos ayude a solucionar nuestros problemas. Y, ciertamente, Dios hace algo, pero nos invita a colaborar con él en su obra. Cuánta gente, cuando constata las miserias y sufrimientos de nuestros pueblos, no le reclama de Dios una respuesta frente a tanto dolor. La pregunta que muchas veces asoma a nuestros labios es: “¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces nada?” La respuesta que nos da Dios es: “Ciertamente que he hecho algo. Te he hecho a ti”. Por lo tanto hermano/a al iniciar este novenario a Tupasy Caacupé comprometámonos a colaborar y ayudar para que este Reino de Dios se extienda con nuestra ayuda y se implante ese Reino de la Verdad, Vida, Santidad, Gracia, Justicia, Amor y Paz.
Que Así sea.
Fuente: Megacadena WEB
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