06/09/2023
El es el antepasado de un postre/golosina que en Argentina amamos y que los inmigrantes adaptaron al usar maní como materia prima (y aunque su nombre sugiera que tiene manteca, no la tiene) en lugar de tahini o pistachos (que por ese entonces no había en Argentina).
En Rumanía hay una fuerte influencia turca, por lo que no me sorprendió encontrar estas bolitas de halva artesanal. Dato al p**o: en Borough Market en Londres hay un puesto que también los hace y vende.
Compré el mezclado con cacao porque es el que más se parece al sabor con el que yo crecí. Tiene más gusto a girasol y es un poco más cremoso. La bolita de 120 gramos me costó 1.7€.
Y me duró un minuto.