30/12/2025
Escribir al menos diez textos que no me den vergüenza, reírme todo lo que pueda, reinventarme todos los días para sentirme vivo y evitar beber en días hábiles; Son algunos de mis modestos objetivos para el 2026. Diciembre, odioso diciembre, es el mes auditor y también el que nos obliga a replantearnos objetivos. La mayoría de nosotros, hacemos, más o menos, el mismo decálogo mental cada fin de año. 1) Empezar la dieta (un clásico, nunca funciona) 2) dejar de preocuparse por cosas que quizás jamás ocurran. 3) separarme (todos lo piensan aunque sea por un segundo) 4) reparar esa humedad del techo 5) separarme (y que de la humedad se haga cargo otro) 6) disfrutar más de las pequeñas cosas cotidianas, y entender que tienen un significado mucho más profundo del que les damos habitualmente; porque la vida es eso que pasa mientras hacemos otros planes, decía un tal Lennon 7) aprender inglés (of corse) 8 ) dejar de comprar cosas que de verdad no necesito 9) irme a vivir a la playa 10) y separarme (no necesariamente en ese orden). Después llega Diciembre otra vez y nos encuentra amichados y a los besos con la misma "media naranja", con seis kilos de más, mirando la playa por la tele y con el techo cayéndose por la humedad. Cada diciembre cierra un círculo vicioso de metas incumplidas y promesas sobre el bidet; que este año no nos pase. Brindo por eso; feliz año y hasta luego.- M.A-