30/04/2026
Hoy no escribo desde la teoría, escribo desde la realidad que vivimos día a día en El Salvador.
Aquí, donde el acceso a la salud, al trabajo digno, a la educación y a la justicia no es igual para todas las personas.
Aquí, donde denunciar muchas veces significa revivir el daño y no encontrar respuesta.
Aquí, donde quienes vivimos en el territorio cargamos con las consecuencias reales de cada decisión política.
Por eso, este no es solo un debate sobre voto.
Es un debate sobre quién decide nuestro futuro.
A nuestra familia salvadoreña en el exterior:
Sabemos que han luchado, que sostienen a este país y que no se han olvidado de nosotros. Pero hoy les pedimos algo con el corazón y con conciencia:
👉 Escuchen a quienes estamos aquí.
👉 Infórmense más allá de la propaganda.
👉 No voten desde la distancia sin considerar nuestra realidad.
Su voto tiene poder. Y ese poder puede ayudarnos… o puede seguir profundizando las desigualdades que ya vivimos.
A quienes estamos en El Salvador:
No podemos quedarnos al margen.
🗳️ Salir a votar es defender nuestro presente y nuestro futuro.
🤝 Organizarnos es la única forma de resistir y transformar.
📢 Alzar la voz sigue siendo necesario, aunque incomode.
Este momento exige algo de todas y todos:
conciencia, responsabilidad y compromiso colectivo.
No se trata de dividirnos.
Se trata de no soltarnos.
Porque el país que soñamos —con derechos, con dignidad, con oportunidades reales—
solo será posible si lo defendemos juntos, dentro y fuera del territorio.