17/12/2025
Silas, también llamado Silvano, fue un líder importante de la iglesia primitiva y un colaborador cercano del apóstol Pablo. Era judío, pero conocía bien la cultura grecorromana, lo que le permitió servir como puente entre judíos y gentiles en la expansión del cristianismo durante el siglo I.
Participó activamente en el Concilio de Jerusalén, donde fue enviado a llevar la carta que confirmaba que los gentiles no estaban obligados a cumplir toda la Ley de Moisés. Más adelante acompañó a Pablo en su segundo viaje misionero, predicando en diversas regiones del Imperio Romano.
Uno de los episodios más conocidos de su vida ocurrió en Filipos, donde fue encarcelado junto a Pablo. A pesar del sufrimiento, oraron y cantaron himnos, y un milagro llevó a la conversión del carcelero, mostrando su fe firme y su confianza en Dios.
La Biblia presenta a Silas como profeta, misionero y exhortador, además de colaborador del apóstol Pedro. Su legado destaca por su fidelidad, su resistencia en la persecución y su papel clave en el fortalecimiento de las primeras iglesias cristianas.