01/09/2026
ÚLTIMO ADIÓS A BÉLA TARR, PIONERO DEL SLOW CINEMA Y UNO DE LOS GENIOS DEL CINE
✍️ Redacción
La comunidad cinematográfica mundial lamenta la muerte de Béla Tarr, director húngaro y una de las figuras clave del llamado slow cinema —corriente que privilegia los planos largos, el ritmo pausado y la observación del tiempo real—, fallecido el martes 6 de enero de 2026 a los 70 años, tras una larga enfermedad; la información fue confirmada por la Academia del Cine Europeo desde Budapest, ciudad donde vivió y desarrolló su carrera artística.
Considerado uno de los grandes renovadores del lenguaje audiovisual contemporáneo, Tarr dejó una filmografía breve pero decisiva, marcada por el uso de extensos planos secuencia, el blanco y negro como elección estética y una mirada insistente sobre el desgaste moral, la rutina y la fragilidad humana. Títulos como Tango satánico (1994), Armonías de Werckmeister (2000) y El caballo de Turín (2011) lo convirtieron en una referencia ineludible del cine de autor a nivel mundial y en una figura de culto en festivales, cinematecas y escuelas de cine.
Su fallecimiento ha generado numerosas reacciones en redes sociales y medios especializados, donde se recuerda también su coherencia artística y su decisión de abandonar el largometraje después de El caballo de Turín, al considerar cerrada su búsqueda creativa como realizador. Desde entonces, se dedicó principalmente a la docencia y la formación de jóvenes cineastas en distintos países de Europa.
En el contexto cubano, la influencia de Béla Tarr ha sido visible entre realizadores independientes y estudiantes de cine y audiovisual que han encontrado en su obra una alternativa estética al relato convencional. Proyecciones en cineclubes, talleres informales y muestras no institucionales han acercado su cine a nuevas generaciones, que leen en su radicalidad formal una defensa del cine como experiencia y no solo como consumo.
Más que un estilo reconocible, Béla Tarr deja una ética de la mirada: un cine que exige tiempo, atención y compromiso del espectador. Su legado sigue vivo allí donde filmar y mirar despacio se entiende como un acto de rigor artístico y honestidad creativa.
📷 Fotograma del filme Tango satánico | Web | The Guardian