06/01/2026
Ayer me mandaron un mensaje que decía: “Pues al menos salieron tranquilos, sin que pasara nada, porque de haber ganado les habrían aventado y gritado de todo”. Quien lo escribió no lo hizo con mala intención ni en tono de sarcasmo; simplemente hablaba desde la ignorancia de no saber lo que significa estar en calidad de visitante como seguidor de un club de fútbol.
No siempre se cuenta cómo es la salida de un estadio visitante. Muchas veces es tranquila; otras, es más hostil. Son cosas que pasan cuando entras en el mundo de viajar para ver a tu equipo. No es una queja ni un reclamo, pero así es este movimiento: se acepta y se sobrelleva como se puede.
Somos humanos, y es difícil hacer como si nada mientras caminas hacia la salida y te están gritando, insultando y aventando cosas al mismo tiempo. En ambos lados de la moneda, el contrario siempre es el villano, ya seas local o visitante. Aquí ya no importa si ganas o pierdes; a veces es simplemente una reacción de lo que somos como sociedad, más que el resultado de una rivalidad particularmente marcada entre equipos o aficiones.
No recuerdo haber grabado este video, pero a veces pasa que los lentes registran ciertos momentos sin que recuerdes exactamente cuándo sucedieron. Sin embargo, hoy, al leer ese mensaje y buscar entre los videos, lo encontré, justo en la salida del estadio.