12/17/2025
…Cuida el alma que entregas.
No todo amor sabe sostener lo sagrado,
y no todo el que se va
es digno de regresar.
Cuida la confianza que rompes.
Hubo quien la protegió
en silencio,
con lealtad intacta
y dignidad plena.
Cuida aquello que no hace ruido.
La lealtad verdadera no brilla,
no exige,
no se expone.
Pero una vez perdida,
no tiene sustituto.
Cuida la fe que traicionas.
Alguien creyó en ti
antes de que tú aprendieras a hacerlo.
Sé que me miran desde la sombra,
esperando mi caída,
anhelando apagar mi luz.
No los nombro.
No los enfrento.
Avanzo.
Porque la luz no se explica,
simplemente existe.
Simplemente es.
Y lo que nace puro
no se negocia,
no se imita,
no se reemplaza…